De Colombia para el mundo: joven Johan Acero es Misionero de la Consolata

Fotos: Julio Caldeira IMC

El joven colombiano Johan Andrey Acero Villamizar hizo su primera profesión como Misionero de la Consolata en la comunidad São José de Manaus, en la Amazonia brasileña.

Por Julio Caldeira *

«Agradezco a los sacerdotes, a las hermanas, a mi familia, a mis amigos y a todas las personas de las catorce comunidades del Área Misionera que siempre han estado a mi lado, siguiendo mis pasos, apoyándome y teniéndome siempre presente en sus oraciones. Estoy seguro de que cada paso que damos no lo hacemos solos, sino con Jesús y con ustedes», dijo el neoprofeso Johan Acero IMC, después de hacer su primera profesión religiosa como Misionero de la Consolata la noche del 27 de diciembre de 2024.

En este momento de su entrega a Jesús al servicio del Reino, en la misión ‘ad gentes’ de la Iglesia, Johan emitió los votos de obediencia, castidad y pobreza, como religioso que «desarrolla la consagración bautismal y la configura de modo particular al misterio de la muerte y resurrección de Jesucristo», tal y como recogen las Constituciones IMC.

La profesión religiosa como respuesta al llamado de Jesús

La profesión religiosa es el acto por lo cuál, públicamente, ante la Iglesia, los profesos responden al llamado de Cristo; siendo consagrados por Dios como religiosos para la misión «Ad Gentes» y comprometiéndose a vivir el estilo de vida del Instituto en el que han sido acogidos. Convirtiéndose en servidores del Evangelio.

Después de un año canónico de formación en el Noviciado Latinoamericano San Óscar Romero de Manaus, el joven Johan Andrey Acero Villamizar, nacido en Santander, Colombia, la comunidad San José del Área Misionera Familia de Nazaré acogió la celebración eucarística, presidida por el padre Paulo Mzé, superior regional de los Misioneros de la Consolata en Brasil.

Concelebrada por los Padres José Martín Serna, Gabriel Oloo, Antony Murigi, Neo Monteiro y Júlio Caldeira (Misioneros de la Consolata), la ceremonia estuvo acompañada por Hermanas Misioneras de la Consolata y otras religiosas, religiosos, laicos comprometidos del Área Misionera Familia de Nazaré y de la parroquia de Santa Luzia, amigos y fieles, tanto presenciales como muchos que se conectaron por medios virtuales.

Sentir con Jesús

En su homilía, el P. Paulo, que recibió la profesión religiosa de Johan, recordó que «a partir de hoy, oficialmente, nuestro hermano Johan es parte de la familia misionera de la Consolata, a través de las promesas de obediencia, castidad y pobreza, siguiendo a Jesús en el Instituto Misiones Consolata».

El superior, que el 29 de diciembre celebra su jubileo de 25 años de profesión religiosa, invitó a Johan y a todos los presentes a alegrarse del llamado que de Dios, respondiendo con generosidad.

«Yo, que cumplo 25 años el próximo domingo, he dicho sí, como estás diciendo hoy con esta comunidad como testigo, digo que no pierdas la alegría. ‘Alégrense y regocíjense’, como dijo el Papa Francisco, recordándonos que todos estamos llamados a la santidad. Y la evangelización se hace con alegría, que viene de Jesús. Que la alegría siga siendo la característica de tu vida, Johan, la verdadera alegría de llevar a Jesús en tu corazón para evangelizar con alegría.»

«En este año en que nuestro padre fundador, José Allamano, ha sido canonizado, eres signo de que tu sí es ser santo y misionero. Que seas fiel cada día de tu vida a lo que hoy prometes», concluyó el P. Paul Mzé.

Jesús en el corazón

La frase de San José Allamano, fundador de los Misioneros de la Consolata y recientemente canonizado por el Papa Francisco, «Abandonémonos a Jesús sin reservas, sometámonos a su Divina Voluntad; y que Él haga de nosotros lo que quiera», es fuente de inspiración para Johan Acero en este momento, quien continuará su formación en la etapa de Teología en Turín, Italia.

«Doy muchas gracias a Dios por la vocación de Johan, por su esfuerzo y dedicación en continuar su camino. El único y verdadero formador es Jesús, que pone en el corazón de las personas su vocación y ese deseo de consagrarse y entregar su vida por la misión, como hizo con Johan», dijo el padre José Martín Serna IMC, maestro de novicios.

«Seguiremos rezando por él y esperamos encontrarlo en algún lugar del mundo misionero. Que Dios bendiga a su familia en Colombia: padre, madre, hermanos y demás familiares y amigos. Que ellos sigan apoyando su camino misionero», concluyó el P. Martín.

¿Quién es Johan Andrey Acero Villamizar IMC?

Johan Andrey Acero Villamizar nació el 7 de marzo de 1999 en El Playón, Santander – Colombia. Hijo de José Eduviges Acero y Mery Villamizar, tiene dos hermanos, Wendy y Richard.

Bautizado en la parroquia Santa María Magdalena del barrio Betania el 8 de diciembre de 1999, fue confirmado en la parroquia Sagrados Corazones (en la zona donde vive actualmente su familia) en 2016. Realizó sus estudios primarios en el colegio El Pino y los secundarios en el Colegio Camilo Torres de Santander. Tiene títulos técnicos en administración y sistemas.

En 2018 ingresó al Seminario Arquidiocesano de Bucaramanga, donde cursó el año propedéutico, estudió filosofía y realizó un año de servicio pastoral misionero en el Vicariato de Puerto Leguízamo-Solano, donde conoció a los Misioneros de la Consolata. Tras este periodo, continuó su formación, iniciando los estudios de Teología, al tiempo que realizaba un proceso de discernimiento vocacional.

En 2022 inició una experiencia con los Misioneros de la Consolata en Florencia, en la Amazonia colombiana. Luego estudió algunas materias teológicas en la Universidad Santo Tomás y completó su postulantado en el seminario filosófico de Bogotá.

El 8 de enero de 2024 inició el año canónico del Noviciado en Manaus, en la Amazonia brasileña, etapa que concluyó el 27 de diciembre, haciendo su consagración religiosa de primeros votos como Misionero de la Consolata. El joven continuará su formación en teología en la CAF-Turín, en Italia, a partir de 2025.

* Padre Júlio Caldeira, IMC, misionero en Manaus (AM).

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