México: Consolación y Misión

Fotos: Jaime C. Patias, imc

Los primeros misioneros de la Consolata llegaron a México en el año 2008, es por ello que, México es el país más reciente en contar con la labor del Instituto Misiones Consolata (IMC), en el continente americano.

Por Joseph Onyango *

México fue uno de los primeros países en organizar congresos internacionales misionero en todo el continente. El primer congreso continental se realizó en el año de 1977 y antes de ello, ya se habían realizado congresos misioneros nacionales.

A pesar de ser pionero en llevar la evangelización a otros feligreses, la realidad es, que, aún sigue siendo un desafío despertar más el interés en la misión Ad Gentes, puesto que la Iglesia mexicana sigue siendo más apegada al culto; una iglesia apegada a sus templos, devota a sus Santos y a la Virgen María en sus diferentes advocaciones.

 Notablemente en México, la misión de la Iglesia católica va evocada más a las celebraciones de los sacramentos y devociones populares.

Este llamado, para una Iglesia en salida, que tanto buscamos inculcar en nuestra misión, es un encuentro a consagrarnos por y para los marginados, los pobres y los indefensos ante la sociedad, no solo en nuestro país, sino más allá de la frontera.

LA CONSOLATA EN MÉXICO

La presencia del Instituto Misiones Consolata (IMC) se extiende a través de las fronteras físicas, sociales y continentales. Nuestro principal objetivo en México es animar misioneramente y vocacionalmente la Iglesia local.

La realidad de la Iglesia en México, como ya lo hemos mencionado antes, nos muestra cómo las personas están más arraigadas a sus usos y costumbres. Tenemos la presencia del IMC en el Estado de Jalisco, en donde notamos que la Iglesia se muestra más tradicional, conservadora y jerárquica. Es por esto que situarse en Jalisco es un punto clave en la región norte del país, para despertar la llama de un estilo diferente de misión.

Al sur del país, tenemos presencia en el Estado de Chiapas, una región en donde se localizan pocas congregaciones misioneras, pues en México se concentran más en el centro y norte del país. Es una región en donde existe una gran necesidad de ayuda a los grupos más marginados y vulnerables, a los abandonados, a las minorías étnicas y a los menos favorecidos, por eso, cumplir con nuestra misión de consolación en ese lugar se vuelve trascendental.

DESAFÍOS

El objetivo continental es animar de forma misionera y vocacional a las iglesias locales con las opciones de la pastoral urbana, indígena y afro, justicia y paz, migración y juvenil.

En estos 12 años de presencia en México han existido varios desafíos misioneros   y cambios de misioneros.  Sin embargo, ante tales desafíos, la misión continúa en crecimiento y con la búsqueda de nuevos modelos de evangelización.

Otro de los cambios realizados es el demográfico, ya que ahora pertenecemos a la “Delegación de Norteamérica”, junto a Canadá y Estados Unidos, tres países completamente diferentes, en el sentido del idioma, sociocultural, económico y político, pero con un objetivo en común, unidos en una sola delegación.

Por lo tanto, podemos decir con seguridad que nuestra presencia es relevante para la Iglesia en México, primero, para consolar al pueblo, un pueblo que ha tenido una historia de persecución y desplazamiento, un pueblo con distintos problemas familiares y que se ha visto envuelto en mucha violencia. Es por ello que nuestra misión será siempre la de consolar.

Seremos relevantes en la Iglesia mexicana si nos adaptamos y revitalizamos la misión, sin perder nuestra identidad y objetivo como misioneros de la Consolata.

* P. Joseph Onyango, imc, es misionero en México

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