
Cuarenta y seis agentes pastorales de las comunidades warao, en Venezuela, celebran (13 de octubre 2022) el ritual de la apertura del XVI Encuentro Pastoral Indígena.
Por Béni Knz*
Este ritual, con la participación de los wisidatu Cecilio Zapata, Darío Moreno y el Cacique Enrique Moraleda de la comunidad de Nabasanuka, consagra el espacio donde se realizaría este evento donde el Vicariato Apostólico de Tucupita busca establecer puente entre la fe católica y la cultura warao. El encuentro, particularmente, marca el inicio de preparaciones para el Centenario de la evangelización en esta tierra, que comenzó en la comunidad de Araguaimujo, que ahora constituye la parroquia Divina Pastora, una de las cuatro parroquias del Vicariato eclesiásticas del Vicariato.
Según los datos históricos, el día 19 de marzo de 1925, el Fray Santos de Abelgas, misionero Capuchino, llegó a esta comunidad indígena, alojándose en la casa del Indio Torres. Casi cien años después de este evento, sonó la trompeta convocando el XVI Encuentro Pastoral Indígena (EPI), un evento que tenía como propósito convocar a los agentes de la pastoral indígena para sentarse juntos y reflexionar sobre el camino recorrido desde la llegada de los misioneros que recorrieron nuestros ríos y reflexionar sobre la vida, la cultura y la identidad del pueblo warao.

Los encuentros de Pastoral Indígena, que se vienen realizando desde febrero 2008, han tenido, de manera general, un hilo conductor: buscar camino donde el pueblo warao pueda ir, poco a poco, construyendo una Iglesia con rostro, pensamiento y corazón propios. Por el Rostro se refiere a los rasgos físicos, a la cultura material. Se trata de las expresiones visibles de la cultura warao: idioma (el warao), aspectos materiales, etc.
Pero también una Iglesia que tenga un pensamiento del pueblo, una teología que recoja su experiencia de Dios. ¿Cómo piensa el warao? Se trata de su relación con el mundo espiritual, valor que se encuentra enraizada en la cultura desde los ancestros y que tiene un gran significado en la cosmovisión del warao. Y el corazón hace referencia al motor, lo más íntimo de la cultura, la cosmovisión, sus celebraciones y fiestas. Y la Pastoral Indígena busca construir una iglesia warao con estos tres elementos.
Nabasanuka tiene una importancia muy particular en el camino cristiano del Pueblo Warao, dado que aquí se encuentra la tumba del padre Damian del Blanco, un Misionero Capuchino que, desde el año 1948 hasta su muerte en junio 2017, dedicó su vida a los Warao. El Padre Damián, junto con el Padre Julio Lavandero (también OFMCap, fallecido en enero 2020), acompañaron de una manera muy espacial a la pastoral indígena, y guiaron los primeros encuentros, dando rumbo al proceso de unificación de los textos litúrgicos y las oraciones comunes. Y el recorrido histórico de la pastoral comenzó justo al frente de la tumba del Padre Damián, para pedir su bendición y fuerza. Y sentimos que en este XVI Encuentro Pastoral Indígena, el pensamiento y el Espíritu de estos dos ilustres hermanos de los Warao, que dejaron huellas indelebles en estas tierras bajo deltanas, nos acompañaron de una manera muy singular.
La acción de la Iglesia por la Evangelización y la promoción humana entre los waraos, comienza en el año 1924 con la primera visita del Mons. Diego Nistal (OFMCap), y un año después los Capuchinos y las Terciarias Capuchinas comenzaron oficialmente su actividad evangelizadora, optando por el sistema de internados, la promoción de la cultura y la elevación del nivel de vida como marcas características de su método de evangelización. La creación de internados fue una gran herramienta que los permitió formar muchos waraos que fueron a su vez cristianos auténticos, capaces de formar comunidades y defender los derechos de su pueblo.
Los Misioneros de la Consolata asumieron, desde el 20 de junio del año 2006, la pastoral indígena como un desafío para la misión ad gentes y empezaron este camino de reflexión por medio de estos encuentros con animadores pastorales desde 2008, con la intención de seguir afianzando la identidad del pueblo, y ayudarles a leer la presencia de Dios en su cultura, en su cosmovisión y en la manera de ver el mundo que les rodea.
Caminos
Algunos temas tratados en estos Encuentros de Pastoral indígena han sido: La Inculturación y una vivencia en la liturgia Inculturada (febrero 2008), el análisis del Ritual del bautismo y el misal traducido en warao (mayo 2008), Movilidad/Migración, Desafío y Esperanza para el Pueblo Warao (noviembre 2009), reflexionar sobre la historia del pueblo warao, El Buen Vivir, Organización de las zonas de la Pastoral Indígena y cómo dar más protagonismo a los Warao en la Pastoral Indígena (marzo 2011), Cambios culturales y organización comunitaria de los pueblos indígena (noviembre 2012), Caminos para resolver conflictos y promover el perdón y la reconciliación en las comunidades (junio 2014). De estos encuentros han salido textos importantes como el ritual del Bautismo y el rezo del Santo Rosario. También se pudo elaborar un Plan Estratégico de la Pastoral, con 8 ejes, que abarcan todos los aspectos de la vida del warao.
Los cuarenta y seis participantes en este decimo-sexto encuentro trataron de reflexionar sobre la identidad warao, haciendo una lectura sobre los elementos que permanecen, los que se han perdido y aquellos que vale la pena recuperar. La economía ocupó un lugar singular en esta reflexión sobre la identidad, y las comunidades representadas hacían lectura de que los cambios bruscos en esta dimensión de su vida han resultado en una expulsión de muchos waraos hacia otros países, notablemente Brasil y Trinidad y Tobago. Si bien históricamente los waraos han tenido relaciones económicas voluntarias muy estrechas con Trinidad y Tobago, los movimientos de estos últimos se han caracterizado por migraciones masivas con pocos retornos. Por otra parte, Brasil no figura en las relaciones históricas y económicas que los waraos han establecido a lo largo de su historia. Los primeros casos se registran a partir del año 2004 cuando la situación en las comunidades indígenas, y generalmente en Venezuela, se empeoró.
En la actualidad, en las comunidades del Bajo Delta el producto agrícola principal es el ocumo chino. Sin embargo, en este momento, los waraos están sufriendo una explotación sin antecedentes; no son ellos mismos sino los compradores que fijan el precio – de trueque – de sus productos. Por ejemplo, un machete vale 100 kilos de ocumo, una lima vale 60 kilos, un kilo de azúcar vale 15 kilos, un bombillo recargable vale 200 kilos.

Entre otras decisiones, este XVI encuentro resolvió organizar una asamblea de las comunidades para fijar el precio de sus productos. Asimismo, se promoverán encuentros intercomunitarios para contar las historias y cuentos del pueblo warao. En vista al centenario de la evangelización, se hizo un plan se tres años 2023-2024-2025, donde cada año se hará una asamblea general de los waraos. Estas asambleas coincidirán con los EPI, y serán un espacio de reflexión. Los temas para el trienio son: La economía warao; Unión de los warao y protección de los derechos colectivos, El mundo warao – cosmovisión y territorialidad; Recuperación de nuestra identidad – registros identitarios en cada comunidad. Este camino trienal culminará en un Congreso Warao en el año 2025.
* Béni Knz, Misionero de la Consolata de la República Democratica del Congo en Venezuela.


