
¿Te gustaría formarte como líder, junto a otros jóvenes de diferentes culturas y comunidades del país? La Escuela de Liderazgo Juvenil Misionero (ELJM) 2025, te invita a vivir una experiencia transformadora de formación, encuentro y misión.
Por AMJV *
Pienso que todos los que estamos leyendo este texto hemos ido a la escuela (o nos han llevado). Nos hemos sentado en un pupitre, escuchado a un maestro o maestra, hecho tareas, nos han calificado, hemos aprobado o reprobado y, después de algunos años, hemos salido de la escuela.

Las hemos visto grandes y bien pintadas, en los campos, los pueblos o en las ciudades. Son edificaciones o estructuras físicas dedicadas a la educación e instrucción de las personas. Las hay de primaria o iniciación, de secundaria o afianzamiento, superiores o de especialización. Las hay incluso para animales.
También hemos oído hablar de escuelas de fútbol, de enfermería, de pensamiento, de arte, de guerra, etc. Son asociaciones de personas o instituciones que estudian, investigan y ofrecen propuestas para resolver problemas o facilitar la vida bien vivida en los más diversos campos de la actividad humana, del planeta Tierra y del cosmos en general.

Entre tantas y variadas escuelas, hay una de espiritualidad integral, en la que Jesús y su mamá María, los dos de Nazaret, en Palestina, son los maestros. Puede funcionar en una estructura física, cerrada o abierta, en la playa, en la montaña, en las calles o caminos, en la ciudad… No tiene lugar fijo, y acepta alumnos —llamados discípulos o seguidores— de todas las condiciones sociales, pueblos, culturas y colores. Es universal y forma para la vida feliz.
En esa línea humana y espiritual, desde hace más de 10 años, los Misioneros de la Consolata en la Región Colombia vienen realizando la Escuela de Liderazgo Juvenil Misionero (ELJM): una experiencia de formación pensada, dirigida y animada por jóvenes seguidores y seguidoras de Jesús, comprometidos con la construcción de un mundo más humano, justo y solidario.
Inscríbete aquí: https://goo.su/ItATx
Este 2025, la ELJM se llevará a cabo en Bucaramanga, del 21 de junio al 1 de julio. Será una escuela con minúscula dentro de la Escuela con mayúscula de Jesús, donde los jóvenes se forman como líderes misioneros, creativos y activos, para animar sus comunidades, movimientos, parroquias, colegios y diócesis.

La edición de este año gira en torno al lema: “Somos la Generación del Papa Francisco”, una propuesta que invita a leer, asumir y encarnar el legado del Papa desde la voz, la realidad y el compromiso de los jóvenes, en clave de espiritualidad misionera.
Magaly, participante de la ELJM del año pasado en Charalá (Santander), compartió al final de la experiencia:
“Yo concluyo que Jesús, a través de esta escuela, los animadores y cada uno de los participantes, nos ha llamado para la construcción de otro mundo posible. Y depende de nosotros decir sí, y avivarnos día a día para mantener ese sí: ese sí al cuidado de la casa común, al cuidado del otro y, sobre todo, al cuidado de nosotros mismos, sin importar las dificultades o el desánimo que nos acechan siempre. Porque Dios, de manera exhaustiva, trabaja día a día para que seamos felices, buenos y unidos”.

La ELJM es, ante todo, una invitación abierta a todos los jóvenes: sin importar de dónde vengan ni a qué comunidad pertenezcan. Jóvenes de distintas ciudades, culturas, acentos y realidades sociales se encuentran allí con un mismo anhelo: formarse como discípulos misioneros y aportar con su liderazgo a la transformación del mundo. Esa es una de las mayores riquezas de la escuela: la diversidad de rostros y expresiones de Iglesia que conviven y se enriquecen mutuamente, haciendo de cada edición un verdadero laboratorio de comunión y misión. Son bienvenidos jóvenes de parroquias, diócesis, universidades, colegios, fundaciones, comunidades religiosas y cualquier espacio donde la juventud busque construir esperanza desde el Evangelio.
En tiempos en que la Iglesia está llamada a ponerse en salida, esta experiencia quiere responder al desafío de formar líderes con una fe operativa, creativa y profundamente enraizada en el Evangelio.
* Equipo de Animación Misionera Juvenil y Vocacional (AMJV) de la Región IMC – Colombia.