San Mateo 25, 31-46
Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Dirá: “… Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino… ”
Reflexionemos:
Jesús pastor de verdad: Que busca a las ovejas descarriadas o perdidas, las cuida y cura. Dios compasivo que protege a su rebaño.
Jesús Justo Juez, Sin perder la mansedumbre trae orden y justicia a una vida caótica y confusa, donde los frágiles, pobres y enfermos no son nada. Dios que nos invita a reconocerlo en los pequeños.
Jesús rey victorioso, Con poder para reinar, sanar y reconstruir lo que el enemigo destruyó en la vida y en tu vida. Dios que hace del enemigo estrado de sus pies.
Pregunta:
¿Qué personas o cosas nos impiden encontrar a Jesús Rey y Buen Pastor?
Oremos:
Señor, aleja de nosotros toda oscuridad y confusión que llega a nuestra vida por no reconocerte como el gran Amor.
Recuerda:
Al atardecer de la vida seremos juzgados solo por el amor (San Juan de la Cruz). Amén…
P. Danilo Caraballo, imc, es misionero en Argentina