Fiesta de San José Allamano y Centenario de su Pascua

Santuário de la Consolata e San José Allamano

El pasado 29 de enero, celebramos la fiesta del aniversario de la fundación de los Misioneros y Misioneras de la Consolata, hijos e hijas de San José Allamano. Hoy 16 de febrero, celebramos su pascua, hace 99 años y de este modo iniciamos un periodo de preparación para celebrar el centenario dentro de un año, 16 de febrero de 2026.

Por Venanzio Mwangi Munyiri *

Tal como dice la Segunda Carta de Pedro, 3:8 “que ante el Señor un día es como mil años y mil años son como un día,” nos sentimos privilegiados por ser testigos de la proclamación de nuestro Fundador como santo, el pasado 20 de octubre de 2024, y ahora Peregrinos y Testigos de la Esperanza en el marco del Primer Centenario de su Pascua.

En comunión con San José Allamano, las Beatas Irene y Leonella, todos los Misioneros, Misioneros, Laicos, Familiares y Benefactores que nos antecedieron al Reino Celestial, aclamamos juntos el Salmo 100 diciendo: 

Un momento de oración en la tumba de San José Allamano en Turín, Italia.

“¡Aclame al Señor la tierra entera! Sirvan al Señor con alegría, entren en su presencia con vítores.  Sepan que el Señor es Dios, él nos hizo y nosotros somos suyos, su pueblo y ovejas de su rebaño ¡Entren por sus puertas dando gracias, por sus atrios canten su alabanza! ¡Denle gracias y bendigan su nombre! ‹Sí, el Señor es bueno, su amor dura por siempre, de generación en generación›”.

Con este salmo tan breve pero tan significativo para nosotros:

Aclamemos juntos al Señor por habernos dado a conocer a San José Allamano y de habernos hecho participes de la misión y el carisma a él confiado por Dios, para que fieles al mismo, podamos unirnos a él entre los santos y santas de Dios.

Sirvamos a los más humildes con alegría, anunciándoles a Jesucristo con nuestro testimonio de vida, recordando a nuestro fundador que nos decía “hablen/ evangelicen a la gente con la santidad de su vida.

Sepamos que lo que somos hoy es por la gracia de Dios y por lo tanto no nos cansemos de invocar su nombre en nuestras cosas, obras e instituciones. No descuidemos la oración personal y comunitaria.

Entremos por donde el Espíritu y el clamor de los pueblos nos pide hoy, para que recuperemos la frescura del Ad gentes en tiempos presentes, con el mismo fervor que soñó san José Allamano y a ejemplo de muchos misioneros y misioneros que dejaron huellas desde la fundación de nuestros institutos.

Canonización de San José Allamano el 20 de octubre de 2024 en Roma. Foto: Jaime C. Patias

Demos lo mejor de nosotros, configurándonos con la esencia de la Vida Consagrada, Religiosa y Misionera, a ejemplo de Cristo Jesús “el cual, teniendo la naturaleza gloriosa de Dios, no consideró como codiciable tesoro el mantenerse igual a Dios, sino que se anonadó a sí mismo tomando la naturaleza de siervo, haciéndose semejante a nosotros (Filipenses 2: 6-7)”.

Bendigamos a Dios por cada vocación misionera, bajo el carisma de la Consolata, para que la obra que el Dios y la Virgen Consolata comenzaron en San José Allamano, la lleven a buen término.

Son mis deseos a cada uno de ustedes y sus comunidades al darle inicio al centenario de la Pascua de nuestro Fundador (16 de febrero de 2025 a 16 de febrero de 2026), que coincide precisamente con el año jubilar donde el Papa Francisco nos invita a ser “Peregrinos de la Esperanza”.

* Padre Venanzio Mwangi Munyiri, IMC, Superior Regional, Colombia.

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