
Conmemoramos el día del migrante y refugiado el 25 de septiembre, pero se hace vivo cada día, ya que en la realidad de Roraima nos encontramos todos los días un migrante o un refugiado, con una mirada llenada esperanza, con un corazón cargado de sueños y anhelos por cumplir, con un deseo inagotable de estar mejor, de sentirse mejor y de ser mejor, nuestro trabajo está en ayudar y aportar desde nuestra capacidades y hacer sentir al migrante acogido como hermano, hermana, hijos de un mismo Padre.
Por Jennifer Palomeque Filigrana*
El día 25 de septiembre, conmemoramos el día mundial de los migrantes y refugiados. Algunas organizaciones como Caritas brasilera y diocesana, Pastoral de los Migrantes, Misión Escalabriniana, Misioneros de la Consolata – Equipo Itinerante, Conferencia de los religiosos (CRB), hermanas de Pacaraima y su equipo, hermanas de Santa Teresita y su equipo, padre Jesús y la casa de pasaje “Padre José María Velas”, que realizan trabajos de carácter humanitario, espiritual, en particular con población migrante en la ciudad de Boa vista, Estado de Roraima – Brasil, se unieron para realizar una serie de actividades durante los días 23, 24 y 25 de septiembre, con el objetivo conmemorar esta fecha significativa para esta población y de aportar al fortalecimiento de la dignidad humana de esta gente que transita por caminos llenos de desafíos.
Impactos positivos en la ciudad de Boa Vista
El día 23 se organizó un espacio para compartir experiencias personales de parte de mujeres migrantes de Venezuela que, hoy por hoy, participan de algunas organizaciones que realizan atendimiento humanitario a la población migrante y refugiada, aquí en la ciudad. También se presentó una investigación sobre la realidad socioeconómica que está generando el fuljo migratorio. Con esta se pudieron observar los impactos positivos que ha dejado la migración en el Estado de Roraima, mostrando cómo este proceso trae consigo una ardua movilización no solo humana, sino también económica, aportando de manera significativa al crecimiento de las distintas esferas de la sociedad.

Convivencia con indígenas venezolanos
El día 24 se hizo presencia en la ocupación Pintolandia, habitada en su totalidad por indígenas venezolanos con un total de 67 familias y más de 260 personas, que se encuentran, en este momento, en una condición de vulnerabilidad muy alta y desafiante. Requiere de una mirada compasiva y misericordiosa, pero sobre todo, la suma de muchas fuerzas para caminar junto con este pueblo en busca de su buen vivir.
En esta ocupación se realizó una jornada de limpieza; una feria donde los artesanas y artesanas pudieron exponer sus obras de arte y vender; los niños y niñas también tuvieron su espacio recreativo. Igualmente se contó con un área de cuidado personal para el corte de cabello de hombres y mujeres, lo mismo que de peinado. Todas estas actividades dentro de la ocupación, contribuyen de manera significativa al bienestar de todos, no solo físico sino también emocional y espiritual, que camina por el desierto, enfrentando tormentas y guerrea en tantas batallas. Que sigue, día a día, alimentando su sueño de estar mejor, animados por la fe y esperanza que los caracteriza.
Simultáneamente en el municipio de Pacaraima, en la casa San José, con las hermanas de la comunidad de San José de Chambery, se generó un espacio de dialogo, buscando promover la comunicación entre los y las migrantes que se encuentran en este lugar y facilitar el conocimiento de los derechos como verdaderos sujetos migrantes. También se creó otro espacio para dar orientaciones sobre la Regularización Migratoria, sabiendo que este municipio es la puerta de entrada para quienes vienen de Venezuela a estas tierras brasileras.
Espacio para el recuerdo y la memoria
Para finalizar las actividades, el día 25 por medio de la Eucaristía, recordamos a todos los migrantes y refugiados que se encuentran en estas tierras brasileras, todos aquellos que llegan aquí con sus historia, sueños y anhelos en sus corazones, con grandes deseos de ser y estar mejor cada día. Recordamos aquellos que se han quedo en medio del camino, en los valles, los desiertos y los ríos, aquellos que en medio de la caminada han perdido la esperanza. Recordamos aquellos familiares que aún aguardan la oportunidad de estar aquí, aquellos que todavía están esperando el primer chance para salir de su patria, que en este momento no les ofrece condiciones dignas para vivir. Las eucaristías fueron realizadas en los municipios de Pacaraima y Bomfim y en la ciudad de Boa Vista.
Este domingo los salmos nos recordaron que Dios siempre está con el migrante, con el que tiene hambre, con el que sufre, que su fidelidad y su gracia siempre es más grande, porque “Él mantiene su fidelidad perpetuamente, él hace justicia a los oprimidos, él da pan a los hambrientos. El Señor liberta a los cautivos”. (Salmos 57)

Oración
Señor, haznos portadores de esperanza,
para que donde haya oscuridad reine tu luz,
y donde haya resignación renazca la confianza en el futuro.
Señor, haznos instrumentos de tu justicia,
para que donde haya exclusión, florezca la fraternidad y comunión,
y donde haya codicia, florezca el compartir.
Señor, haznos constructores de tu Reino
junto con los migrantes y los refugiados
y con todos los habitantes de las periferias.
Señor, haz que aprendamos cuán bello es
vivir como hermanos y hermanas. Amén.
Roma, San Juan de Letrán, 9 de mayo de 2022
* Jennifer Palomeque Filigrana, Misionera laica de la Consolata – Equipo Itinerante