O Consolata, nuestra tierna Madre, nosotros, tus hijos e hijas, nos dirigimos a ti: consuela a toda la humanidad afectada por esta pandemia de coronavirus, Dirige tu mirada sobre los que sufren, sana a los enfermos, fortalece a los que trabajan por la salud de todos. Acoge en tu amor maternal a los difuntos y consuela a sus familiares.
Ilumina a los gobernantes para que tomen, en cualquier situación, las decisiones correctas por el bien común. Tú, que eres nuestra Consolata, guárdanos en tu amor y acompaña nuestros pasos por los caminos del mundo donde la misión nos pide ser consuelo para la humanidad.
OH, ¡VIRGEN CONSOLATA!, intercede por nosotros ante tu hijo Jesús. Amén.









