
El próximo 16 de febrero celebramos la fiesta litúrgica del Beato José Allamano, fundador de los Misioneros y Misioneras de la Consolata. Como preparación ofrecemos la novena de oración para rezar del 7 al 15 de febrero.
Los Misioneros y Misioneras de la Consolata tienen la experiencia de la continua y eficaz intercesión de su Fundador, el Beato José Allamano, no sólo en las grandes necesidades, sino también en las situaciones ordinarias de la vida del pueblo. Su ayuda ha sido asegurada por él mismo, cuando antes de morir hizo la siguiente promesa: “Desde el Paraíso haré mucho mas de lo que he hecho en la tierra”.
Esta novena, en sus expresiones, corresponde plenamente al espíritu del Beato José Allamano, si se hace con fe y esperanza. Es un modo simple y eficaz para obtener su intercesión ante Dios y la Santísima Virgen Consolata.
PERFIL BIOGRÁFICO
José Allamano nació en Castelnuovo di Asti, tierra de santos, donde nació el 21 de enero de 1851. Educado por su madre en las sólidas virtudes cristianas, pasó luego a la escuela de Don Bosco.
Respondió generosamente a la Ilamada del Senor y fue ordenado sacerdote en la Iglesia de Turín el 20 de septiembre de 1873. Inmediatamente fue nombrado Director Espiritual del Seminario. En esta responsabilidad y en la sucesiva de formador de sacerdotes fue un verdadero “maestro de espíritu” siguiendo siempre las normas de su tío materno San José Cafasso.
En 1880 fue nombrado Rector del Santuario de la Consolata, donde quedó hasta su muerte. Con la colaboración del infatigable canónico Santiago Camisassa consiguió restaurarlo materia! y moralmente. Fue así como el Santuario llegó a ser el “corazón espiritual” de la Iglesia de Turín, centro de espiritualidad mariana y de iniciativas pastorales. EI Padre Allamano maduró una profunda y filial piedad hacia la Virgen Consolata, hasta el punto de ser considerado “su custodio y tesorero”.
Reabrió el “Convitto Eclesiastico” para completar la formación de los sacerdotes jóvenes, expresando en esta misión toda su pasión y carisma. Generaciones de sacerdotes vieron en él un maestro de vida y de apostolado.
Para ofrecer a ellos un modelo en el cual pudieran inspirarse llevó adelante la causa de Canonización de José Cafasso y tuvo el gozo de participar a su beatificación el 3 de mayo de 1825. Dio nuevo vigor a la Casa de Ejercicios Espirituales para laicos y sacerdotes anexa al Santuario de San Ignacio, en Lanzo. EI Padre Allamano supo ampliar sus horizontes al mundo entero. El “Cristo primer misionero del Padre” fue el icono siempre presente en su vida que lo llamó irresistiblemente a la acción.
Es por esto que tornò la decisión y con espíritu de obediencia fundó el Instituto de los Misioneros en 1901, y el de las Misioneras en 1910. EI título que dió a sus hijos e hijas fue el de Misioneros y Misioneras de la Consolata, explicando que cada uno de estos dos términos era suficiente para caracterizar la naturaleza: misioneros marianos para el mundo, con el imperativo de llevar a los pueblos la verdadera “consolación”, que es Jesús, Hijo de María, único y universal Salvador..
Durante toda su vida hasta el día de su muerte ocurrida el 16 de febrero de 1926, fue educador incansable de sus hijos e hijas en vista de la misión propriéndoles con insistencia el núcleo central de su pedagogía: “Primero santos, después misioneros”.
Los Misioneros y Misioneras de la Consolata estén empeñados en seguir el camino, moldear sus vidas así como fue la del Fundador y se encomiendan a él, convencidas de su intercesión como lo prometió el ultimo día de su vida en la tierra: “Desde el cielo haré, haré”.
EI 7 de octubre de 1990 el Santo Padre Juan Pablo II lo declara Beato, presentándolo a la Iglesia como modelo y protector ante Dios y la Santísima Virgen Consolata. Actualmente se está estudiando un milagro realizado en la Amazonía, atribuido a su intercesión. Lea el mensaje completo sobre el proceso de canonización aquí.

PRIMER DÍA (7 de febrero): BUSCAR LA SANTIDAD
“Ésta es la voluntad de Dios: que lleguen a la santidad” (1Ts 4,1-3)
“Dios pide que todos sean santos, porque todos podemos seguir la santidad cumpliendo con los mandamientos del Señor, con la fidelidad a la Iglesia, ejercitando las virtudes y cumpliendo con las obligaciones propias de nuestro estado de vida. Mi principal pensamiento es que sean misioneros santos. Hagan que todo, hasta sus defectos, coopere para alcanzar la santidad”. (Beato José Allamano).
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Beato José Allamano, ruega por nosotros.
SEGUNDO DÍA (8 de febrero): ESPÍRITU DE ORACIÓN
“Pidan y Dios les dará, busquen y encontrarán, llamen y Dios les abrirá” (Mt 7,7-8)
“Ante todo, tenemos que hacernos santos nosotros, primero rezar, después hacer el bien a los demás. ¡Amemos la oración! ¡Sí, rezar, rezar bien! No creer que el tiempo dedicado a la oración es tiempo perdido. Alguien dice: “¡en estos tiempos se necesita acción, acción!”. Sí, sí, trabajar; pero hay más necesidad de la oración que de otras cosas. Necesitamos del espíritu de Dios. Lo mismo en las misiones: No crean que se va sólo a trabajar. Cuanto más trabajo tengan, más deberán rezar. Algunos, con la excusa de hacer el bien a los demás, no rezan más, ni para sí ni para los demás; aun más, se vuelven inútiles para sí y para los demás. Les digo todo esto, porque quiero que se conviertan en hombres y mujeres de oración, ¡desde la mañana hasta la noche!” (Beato José Allamano)
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Beato José Allamano, ruega por nosotros.
TERCER DÍA (9 de febrero): AMOR FRATERNO
“Les doy un mandamiento nuevo: Ámense los unos a los otros. Como yo los he amado, así también ámense los unos a los otros. Por el amor que se tengan los unos a los otros reconocerán todos que son discípulos míos” (Jn 13,34-35).
“Vivamos un amor práctico, como entre hermanos y hermanas: cada tanto seamos gentiles, realicemos esos gestos que la caridad sabe inspirarnos. ¡No seamos como estatuas que nunca se tocan! Es necesario que todos sintamos y nos interesemos por el bien de la comunidad, siendo miembros vivos y concordes. Sí, quiero que exista este amor fraterno. Quisiera que cada uno hiciera el bien, gozara y sufriera con el hermano o la hermana, y lo ayudase en todo lo que pueda. Quisiera que haya entre ustedes pequeñas gentilezas, pequeñas ayudas, pequeños gestos de caridad, que demuestren que se aman de verdad.” (Beato José Allamano)
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Beato José Allamano, ruega por nosotros.
DÍA 4 (10 de febrero): HACER BIEN TODAS LAS COSAS
“La gente decía de Jesús: ‘Todo lo ha hecho bien’” (Mc 7,37)
“Yo pienso, como [San] José Cafasso, que ‘el bien hay que hacerlo bien y sin ruido’. Hacer el bien con disponibilidad, con exactitud, con buena voluntad. No basta rezar el rosario, hay que rezarlo bien. Si estudiamos, estudiamos bien. Si trabajamos, trabajamos bien y lo mismo para todas las actividades del día. Felices los misioneros y misioneras que, al arrodillarse por la noche frente a Jesús sacramentado, pueden afirmar conscientemente: ¡Hice bien todas las cosas! Contentémonos con hacernos santos en la vida cotidiana” (Beato José Allamano).
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Beato José Allamano, ruega por nosotros.
DÍA 5 (11 de febrero): CONFIAR SIEMPRE EN DIOS
“Yo creo, Señor, pero aumenta mi fe” (Mc 9,14-29).
“El secreto de todos los santos fue este: confiar en Dios y desconfiar de sí, sin desanimarse por los propios límites, por estar siempre lejos del ideal al que sinceramente y con todas las fuerzas se aspira. No se desanimen, confíen siempre, en toda ocasión; confíen sobre todo después de las propias faltas, con tal de que tengamos la buena voluntad de amar a Dios y de servirlo a la perfección. Así se comportaba san Felipe Neri, que iba por las calles de Roma gritando: “¡Estoy desesperado, estoy desesperado!”. Y a quien le pedía explicaciones, respondía: “¡Estoy desesperado por mí, quiero confiar sólo en Dios!” La desconfianza hacia sí mismos, si se transforma en desánimo, es un obstáculo que por sí sola nos impide seguir por el buen camino. Quien desconfía es como un pájaro al que le cortaron las alas y, por lo tanto, no puede levantar vuelo” (Beato José Allamano).
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Beato José Allamano, ruega por nosotros.
DÍA 6 (12 de febrero): CARIDAD FRATERNA
“Nosotros debemos amarnos, porque Dios nos amó primero. Si alguno dice: «Amo a Dios», y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve. Y hemos recibido de él este mandamiento: quien ama a Dios, ame también a su hermano” (1Jn 4,19-21).
“Siempre habrá dificultades en el diario vivir, pero hay que estar atentos y no estropear el encanto de la caridad. No se ilusionen: si no viven la caridad aquí, tampoco la vivirán en las misiones. Si no se enriquecen ahora de la verdadera y perfecta caridad, después darán un testimonio negativo. Quiero que vivan la caridad intensamente. No podrán amar al prójimo lejano si desde ahora no tienen caridad hacia aquellos con los que tratan todos los días. Si no basan sus vidas en la caridad fraterna, en ciertas circunstancias no sabrán superar las dificultades, y sentirán la tentación de pedir ser cambiados de casa ¡o de que cambien a tal hermano o hermana de comunidad ¡Ni hablar de cambios! Cambia tú y todo estará en su lugar. Por lo tanto, hagamos un examen serio sobre la caridad fraterna, sobre la caridad actual, entre nosotros, no sobre la caridad futura o del prójimo que encontraremos más adelante” (Beato José Allamano).
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Beato José Allamano, ruega por nosotros.
DÍA 7 (13 de febrero): FIDELIDAD EN LAS PEQUEÑAS COSAS
“El que es fiel en lo poco, es fiel también en lo mucho; y el que es injusto en lo poco, también es injusto en lo mucho” (Lc 16,10).
“Tenemos que ir más lejos y hacer el bien, aun cuando sea un bien pequeño. Si no adquirimos el hábito de hacer bien las cosas pequeñas, llegado el caso tampoco haremos bien las grandes. ¡Cuántas ocasiones se nos presentan a lo largo del día para multiplicar estos pequeños actos de virtud! Por lo tanto, que este sea su propósito: evitar hasta las pequeñas culpas voluntarias y poner en práctica pequeños actos de virtud. Son las pequeñas cosas hechas bien las que hacen que una comunidad sea perfecta. Que los miembros de nuestro Instituto se santifiquen siendo fieles a las pequeñas cosas. ¡Que Dios los ayude a comprender esto y los fortalezca con su gracia!” (Beato José Allamano).
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Beato José Allamano, ruega por nosotros.
DÍA 8 (14 de febrero): ESPÍRITU DE FAMILIA
“Todos los que habían creído en Jesús vivían unidos y tenían todas las cosas en común” (Hch 2,44).
“Amarnos fraternamente: los dolores de uno son los dolores de todos; el interés de uno es el interés de todos. Si en una comunidad todos trataran de complacer a los demás, ¡sería una comunidad ideal! “¡Qué bueno y agradable es que los hermanos vivan unidos!” (Sal 132,1). ¡Qué hermoso es estar todos juntos, no como las estatuas de un museo, ni como los presidiarios, sino como hermanos o hermanas en una misma casa, que forman una sola familia!” (Beato José Allamano).
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Beato José Allamano, ruega por nosotros.
DÍA 9 (15 de febrero): CARGAR NUESTRA CRUZ Y SEGUIR A JESÚS
“Si alguno quiere venir detrás mí, que renuncie a sí mismo, cargue con su cruz y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Pues ¿de qué le sirve a uno ganar todo el mundo, si pierda su vida?” (Mt 16,24-26).
“¿Qué es el Crucifijo para un misionero, para una misionera? Es un “libro”, un “amigo” y un “arma”. Un libro para leer y meditar, un amigo que consuela y ayuda, un arma muy potente contra el demonio. No basta con llevar el Crucifijo, también hay que imitarlo. Nos guste o no, nuestra vida está sembrada de sufrimientos; nadie está exento de ellos. El secreto está en soportarlos con paciencia, aún más, en amarlos e, incluso, desearlos. Jesús no ha dejado la cruz a mitad de camino; cayó, pero se volvió a levantar y siguió hasta el final. Pidámosle que nos dé luz sobrenatural y amor para llevar nuestra cruz detrás de él y por amor a él, sin arrastrarla por obligación” (Beato José Allamano).
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Beato José Allamano, ruega por nosotros.