
Con gran tristeza, Ángel Custodio Barazarte Hernández, IMC, comparte su sentir por la partida del Padre José Martín Serna Jurado, su querido maestro durante el noviciado. El fallecimiento del Padre José Martín el pasado lunes 28 de abril, ha dejado un vacío inmenso en todos aquellos que tuvieron la dicha de conocerlo y ser guiados por su sabiduría y su inmensa humanidad.
Por Ángel Custodio Barazarte Hernándes *
Un faro en el camino vocacional
El testimonio sobre el Padre José Martín resuena profundamente con el espíritu fundacional de San José Allamano y el carisma de los Misioneros de la Consolata. Así como San José Allamano fue un guía y formador excepcional para los primeros misioneros, el Padre José Martín encarnó esa misma dedicación y sabiduría en su acompañamiento vocacional. Fue más que un formador; fue un faro en el camino vocacional. Su paciencia infinita, comprensión y palabra siempre oportuna fueron pilares fundamentales en el discernimiento y crecimiento de sus novicios.
Calidez humana y sabiduría
La calidez humana del Padre José Martín trascendía cualquier formalidad, haciendo sentir a cada uno especial y comprendido. Sus consejos, siempre sazonados con una fina ironía y amor por la vida y por Dios, resonarán siempre en la memoria de Barazarte Hernández. Le enseñó el valor del silencio, la reflexión y la belleza de encontrar a Dios en lo cotidiano.

Un amigo y modelo a seguir
San José Allamano nos enseñó que la santidad personal es la base de toda labor misionera: “Primero santos, luego misioneros”. La vida del Padre José Martín parece reflejar este principio, donde su bondad, su dedicación incansable a los demás, su espíritu jovial a pesar de la dificultades y entrega eran una constante inspiración para quienes lo conocieron. Su partida deja un vacío, pero también una profunda gratitud por el tiempo compartido y el legado imborrable que sembró en muchos corazones.

Barazarte Hernández eleva sus oraciones por el eterno descanso del Padre José Martín y se une al dolor de su familia y de la familia IMC. Su espíritu vivirá en sus enseñanzas que dejó. y en el recuerdo de su sonrisa bondadosa.
“Gracias, querido Padre José Martín, por haber sido un guía tan excepcional en mi camino. Su huella perdurará para siempre”, concluye Barazarte Hernández.
* Ángel Custodio Barazarte Hernándes, IMC, CAF Santo Cura Brochero, Argentina.