Revitalizando la lengua Mɨnɨka

La exhortación apostólica Querida Amazonía del papá Francisco, invita a la Iglesia en general y a la Amazonía en particular, amanecer cuatro grandes sueños: el sueño social, cultural, ecológico y eclesial. Misión Putumayo se ha dejado inspirar en querida Amazonía desde el sueño cultural y eclesial, -en donde la Iglesia se compromete a contribuir a un futuro pleno para todos y para todas, celebrando la diversidad cultural, promoviendo el conocimiento de sus raíces e involucrándose activamente en la vida del territorio con nuevos espacios de participación-.

Por Lizardo López y P. José Fernando, IMC *

Esta Misión se ha caracterizada por unir fronteras en el río Putumayo, es atendida por los misioneros de la Consolata y cimentada en los pilares de territorio, cultura y vida e inserta en los Vicariatos San José del Amazonas (Perú) y Puerto Leguizamo – Solano (Colombia). 

Misión Putumayo desde años atrás ha venido siendo aliado de pueblos originarios que habitan la región, entre ellos los murui muina – gente de esencia de tabaco, coca y yuca dulce-, quienes han sabido resistir en el tiempo pese a que a finales del siglo XIX a causa del sistema capitalista con la bonanza cauchera y por medio del trabajo forzado y endeude fueron prácticamente exterminados. Hoy, después de más de un siglo siguen re-existiendo desde su cultura y espiritualidad. 

Por consiguiente, junto al Vicariato apostólico de Puerto Leguízamo- Solano, con su pastoral indígena y el CAPI -centro amazónico de pensamiento intercultural-, nos comprometemos desde la escucha atenta de los pueblos y sus propias iniciativas, a dar inicio a una escuela de lengua propia Mɨnɨka, dirigida por ellos mismos y desde ellos, con el de fortalecer su cultura y espiritualidad para seguir perviviendo en el tiempo. Este proyecto es auspiciado por el Centro de Solidaridad Misionero – CESOMI, de los misioneros de la Consolata – Región Colombia. 

Una apuesta por la cultura viva del pueblo Murui- Muina

En el corazón del municipio de Puerto Leguizamo, Putumayo, florece una iniciativa cultural que busca preservar uno de los tesoros más valiosos de la humanidad: la lengua propia Murui “Mɨnɨka” y el conocimiento ancestral de la sociedad Murui muina. Liderado por la Fundación Murui “Jurafo”, este proyecto impulsa y promueve el fortalecimiento de los saberes culturales y lingüísticos a través de la enseñanza y el aprendizaje de la lengua Mɨnɨka.

Escuela y/o espacio de mambeos que siembra identidad y vida mediante la lengua propia

El proceso se desarrolla en una escuela cultural y/o mambeadero de aprendizaje donde niñas/os, jóvenes y adultos Murui y no Murui participan activamente en la revitalización de la lengua y saberes ancestrales. Este espacio, es conocido como el espacio sagrado del mambeadero, el cual se ha convertido en un escenario sagrado para la transmisión de los conocimientos ancestrales, la investigación y la formación cultural.

Participantes en los mambeos

Actualmente, en la escuela participan alrededor de veinticinco personas entre hombres y mujeres, líderes, docentes, profesionales y jóvenes, integran esta comunidad de aprendizaje cultural. Allí no solo se aprende la lengua, sino que también se aprenden historias, cantos, valores y formas de vida que fortalecen el tejido social y cultural en la región.

Motivación y propósito

Los profesores, los abuelos (a) y líderes de la escuela comparten una motivación profunda: el de evitar que la lengua mɨnɨka se pierda en el tiempo. Enseñar a las nuevas generaciones se ha transformado en un acto de resistencia y esperanza para nosotros. Ver a los estudiantes interesados y comprometidos en aprender nuestra lengua propia, nos impulsa cada día a continuar con esta valiosa labor de transmisión de saberes ancestrales.

Resultados que inspiran

Hasta el momento, la experiencia ha sido muy positiva. Los participantes han demostrado un gran interés y avance en el aprendizaje de la lengua propia, especialmente en las temáticas culturales vinculadas a las practica de vida ancestral. Además, la metodología propia y/o ancestral implementada ha sido muy práctico para el aprendizaje y la práctica de la lengua Mɨnɨka.

Conclusión

La revitalización de la lengua mɨnɨka de la sociedad Murui Muina, no es solo un proceso educativo, sino un acto de conexión espiritual y medicinal con la madre tierra y con nuestros ancestros.  Con este proceso cultural estamos reafirmando que las lenguas ancestrales no deben quedar en el pasado, sino que deben vivir en el presente como puentes hacia un futuro más diverso y consciente de nuestras raíces, porque las lenguas ancestrales son la lengua de la vida y del futuro. 

Lizardo López Uribe, Clan Jurafo y P. José Fernando Flórez Arias, IMC. 

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