San José Allamano. Un ancestro que cumplió cien años en el cielo

Los ancestros son individuos que nos precedieron en el tiempo y que tienen una conexión directa con nuestras raíces familiares y culturales. El culto a los ancestros ha sido practicado desde épocas muy antiguas, especialmente en varios pueblos y culturas de África, Asia y América Latina y detrás de los ancestros hay un conjunto de valores propios de una comunidad que se afirma y consolidan con el transcurso del tiempo.

Por Lawrence Ssimbwa *

En ese sentido, San José Allamano es un ancestro, pues es el padre de los misioneros y misioneras de la Consolata, y en él tiene origen la historia de las dos comunidades. Recordemos que, los Misioneros de la Consolata lo fundó el 29 de enero de 1901, y las Misioneras el mismo 29 de enero del año 1910; no se puede hablar de ellos sin aludir a la inspiración carismática de su santo fundador.

El ancestro de los misioneros y misioneras de la Consolata murió el 16 de febrero de 1926; desde esa fecha nació a la eternidad. El 16 de febrero de 2026 cumplió los cien años de la que él llamaba su misión en el cielo. Desde la eternidad sigue intercediendo por la iglesia misionera y, de forma especial, por sus misioneros y misioneras que continúan anunciando a Jesucristo a los pueblos de los cuatro continentes en donde se encuentran a través del carisma ad gentes que heredaron de él.

El Padre Lawrence Ssimbwa con la comunidad de Buenaventura en Colombia. Foto: Pastorale Afro

Muchas gracias San José Allamano

Al celebrar los cien años de la pascua de san José Allamano, le damos gracias al Señor por el regalo de él a la Iglesia y a la humanidad por las siguientes razones:

Por ser ancestro de misioneros y misioneras de la Consolata

Como dijimos no se puede hablar del carisma ad gentes que los identifican en la Iglesia sin conectarlos directamente con su santo fundador y por ello la celebración del centenario de su pascua es una ocasión para agradecer al Señor por haber suscitado en la Iglesia al padre de dos familias misioneras que se han caracterizado por la evangelización de los pueblos en el mundo entero.

Por ser inspirador de la misión ad gentes

La misión ad gentes no es un asunto de pasado, sino una tarea que se actualiza en cada momento. Lo que cambian son las épocas y generaciones, pero sigue siendo urgente la necesidad de anunciar a Cristo a los que no lo conocen o a los bautizados alejados de la Iglesia. En san José Allamano, aunque hayan pasado cien años desde su partida terrenal, la inspiración actual en cuanto la misión Ad Gentes es indudable. Su audacia misionera inspira siempre a la Iglesia misionera y a todos los misioneros de hoy a no detenerse en la búsqueda de nuevos métodos para el anuncio de Jesucristo a tiempo y destiempo.

Por inspirarnos la santidad misionera

La santidad es la meta de todos los bautizados y la tarea primordial de los discípulos misioneros de Jesucristo. San José Allamano es un inspirador perenne de santidad misionera: él vivió una vida santa y, a sus misioneros y misioneras, decía que primero tenían que buscar la santidad antes de ser misioneros. “La conversión de las personas es algo completamente sobrenatural. Cuanto más íntima sea nuestra amistad con Jesús, tanto más podremos esperar en la intervención de su gracia” (Así los quiero, p. 46).

Por su amor al Señor y a la Iglesia misionera

Solo quien ama a Cristo es capaz de amar a la Iglesia y solo quien ama a Cristo es capaz de asumir su tarea misionera. San José Allamano nos inspira por su amor a Cristo y su entrega completa a la Iglesia, esposa de Cristo. Por su amor a Jesucristo, ensanchó su mirada a los pueblos que todavía no lo conocían especialmente en el África. Por eso envió a sus misioneros y misioneras a Kenia, Etiopía, Tanzania, Mozambique y luego a otros continentes.

Misioneros de la Consolata en Colombia en la Catedral Metropolitana de Florencia, Caquetá. Foto: Luis Mario

Por ser profeta de la vida consagrada intercultural para la misión

Los misioneros de la Consolata conforman a una familia misionera pluriétnica e intercultural para la misión Ad Gentes. Todos ellos provienen de trasfondos culturales heterogéneos y son oriundos de varios países de los cuatro continentes. A pesar de esa diversidad cultural, un mismo carisma y una misma meta los une: su propia santificación y el anuncio a los pueblos de la Buena Noticia de Jesús. Al celebrar el centenario de la pascua de san José Allamano, le damos gracias al Señor por haberle inspirado la fundación de estas familias misioneras con miembros provenientes de varios países y culturas. Ellos aportan a la interculturalidad de la iglesia y a la comprensión de la interculturalidad en la vida religiosa. 

Conclusión

Le damos gracias a Dios por el regalo de san José Allamano a la Iglesia y a la humanidad. Le damos gracias a san José Allamano por fundar a los misioneros de la Consolata que han contribuido enormemente al anuncio de Jesucristo en lugares remotos y a la promoción humana integral de incontables hombres y mujeres en todo el mundo. Su ejemplo de santidad y su carisma misionero inspirarán siempre la obra evangelizadora en la Iglesia de generación en generación.

* Padre Lawrence Ssimbwa, IMC, misionero en Buenaventura, Colombia.

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