
Los jóvenes Carlos Facundo, Gonzalo Muñoz y José Monteiro han emitido su primera profesión religiosa como Misioneros de la Consolata.
Por Julio Caldeira IMC *
En la fiesta de los Santos Inocentes, el 28 de diciembre, los jóvenes argentinos Carlos Facundo Sánchez y Gonzalo Nicolás Muñoz y el brasileño José Guilherme Monteiro da Silva, se entregaron a Dios, al servicio de la Iglesia, mediante su primera profesión religiosa como Misioneros de la Consolata.
La profesión religiosa es el acto por el cual, públicamente, ante la Iglesia, los profesos responden a la llamada de Cristo, consagrándose a Él como religiosos para la misión “ad gentes” y comprometiéndose a vivir el estilo de vida de los Misioneros de la Consolata, en el que son recibidos después de completar su año canónico en el Noviciado Latinoamericano San Óscar Romero de Manaus.
Consagración a Dios
La celebración eucarística, realizada en la comunidad San Francisco, en el Area Misionera Familia de Nazareth, en Manaus, fue presidida por el padre Paulo Mzé, Superior Regional de los Misioneros de la Consolata en Brasil. Otros 10 sacerdotes, las Hermanas de la Congregación de la Sagrada Familia de Spoleto y decenas de fieles de la región tetimoniaron este momento especial de consagración de los jóvenes.

En su homilía, el Padre Paulo expresó la alegría que toda la comunidad siente al testemoniar la primera primera consagración de Facundo, Gonzalo y José. Al mismo tiempo, recordó que “ellos han sido apartados de la sociedad y de sus familias para consagrarse a Dios, después de un hermoso camino en el que se han dedicado a la oración, al estudio y a experiencias misioneras”.
El superior de los misioneros en Brasil, a partir de las lecturas bíblicas del día, destacó que “Dios quiere personas que amen de verdad y sean generosas, con actitudes basadas en el amor y en la entrega total a Él”. Invitó a los neoprofesos a renovar constantemente su sí a Dios como Misioneros de la Consolata “vivenciando plenamente los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia, a los que Dios los ha llamado”.
“La consagración es un acto de amor a Dios, a la Iglesia y a los hermanos, especialmente a los más necesitados”, concluyó el padre Mzé.
Camino misionero
Los neoprofesos continuarán su camino formativo realizando sus estudios teológicos en los seminarios a los que fueron destinados: Gonzalo Muñóz en Sao Paulo, Brasil; Carlos Facundo y José Monteiro en Roma, Italia.
Para el año canónico 2023, el noviciado de los Misioneros de la Consolata, cuyo maestro de novicios es el padre colombiano José Martín Serna, acogerá a tres nuevos jóvenes: dos de Venezuela y uno de Colombia.
El noviciado se encuentra en el corazón de la Amazonia brasileña, en Manaos, y tiene como protector a San Óscar Arnulfo Romero, profeta de los pobres y mártir de la justicia y la paz. Los jóvenes también son acompañados por misioneros presentes en el Área Misionera Familia de Nazaret y en la Parroquia de Santa Lucía, en Manaus.
Anteriormente, el año de noviciado latinoamericano de los Misioneros de la Consolata tuvo lugar en Bucaramanga, Colombia (1981 – 1994), y en Martín Coronado, Argentina (1995-2019).

* Padre Júlio Caldeira es misionero de la Consolata en Manaus, en el servicio a la comunicación de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM).