
En Argentina la fiesta de la Virgen Consolata coincide con el Día de la Bandera. El misionero de la Consolata, padre José Auletta comparte como han celebrado en Yuto (Jujuy), en el norte del país, la fiesta de la Madre Consolata en conjunción y sintonía con la fecha patria de la Bandera Argentina.
Por José Aurella *
Así nos invitaba a honrar la bandera. la negra Mercedes Sosa cantando la composición de Víctor Heredia.
Sube, sube, sube
bandera del amor,
pequeño corazón,
y brilla como el sol,
y canta como el mar.
Canta como el viento,
peinador de trigo,
canta como el río,
canta, pueblo mío.
Sí, los pueblos que cantan
siempre tendrán futuro.
Dame tu esperanza, América india.
Dame tu sonrisa, América negra.
Dame tu poema, América nueva,
América nueva, América nueva.
Volará tu cóndor y el viento del sur
soplará las alas de América azul.
Todo el sur, como un corazón, como un pan,
subirá al cielo de un amanecer sin dolor.
Canta por las voces
de los que soñaron,
canta por las bocas
de los que lloraron.
Canta…
Canta por los bellos
días que se han ido.
Canta por mañana,
canta, buen amigo.
Canta…
Pero ya antes, Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano nos ofreció las motivaciones que lo inspiraron para inventar la celeste y blanca y así animar a los patriotas en la lucha por la independencia y junto con él supliquemos al Señor de la Historia.

Señor y Padre de los Pueblos: ayúdanos a sentir como Manuel Belgrano la necesidad de convicciones religiosas coherentes, confiando en la protección de la Inmaculada Concepción de María, que nos anima en nuestro camino de Pueblo unido.
Señor y Padre de los Pueblos: ayúdanos a observar cómo Manuel Belgrano el cielo y las nubes que representan la pureza y la paz, para aprender de una vez a no manchar la justicia,
a no manchar los bienes y recursos del Estado destinados al bienestar del Pueblo y a no manchar y desguazar instituciones que aseguran bienestar para las generaciones actuales y futuras y armonizan desarrollo y equilibrio ambiental.
Ayúdanos, especialmente, a seguir el ejemplo de desapego de los bienes, testimoniado por Manuel Belgrano, bienes que supo entregar generosamente para la dignificación del Pueblo, muriendo en la extrema pobreza, evitando enriquecimientos ilícitos, escandalosos y ofensivos del pueblo empobrecido.
Señor y Padre de los Pueblos: ayúdanos como Manuel Belgrano a forjar y afianzar nuestra identidad de Pueblo con su variada riqueza étnica y cultural.
Señor y Padre de los Pueblos: ayúdanos a sentir la Celeste y Blanca como el manto sagrado que protege y ampara a todos, sin distinción, y sin que algunos pretendan estirarla egoístamente hacia uno u otro lado como una frazada que cada vez queda más corta.
Señor y Padre de los Pueblos: que la Celeste y Blanca nos inspire una mirada amplia y respetuosa de unos para otros.
Que nuestra Madre de la Consolata, cuya fiesta coincide con esta fecha patria, nos consuele y nos proteja.
Que a través de este símbolo sintamos tu generosa bendición de Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
Después de la invocación, junto con el P. Israel Ávila y el seminarista Zacharía Kithaka, hemos entregado al señor Intendente de la ciudad de Yuto un cuadrito de la Consolata para que lo ubique a la entrada de la Municipalidad, como una oportunidad de presencia protectora, consoladora e inspiradora para quienes brindan atención servidora y quiénes son atendidos.
* Padre José Auletta, IMC, misionero en Jujuy, Argentina.


