
«No quiero que se diga que permanecí en silencio ante un genocidio que está teniendo lugar en mi tiempo». Publicamos el videomensaje de monseñor Broderick S. Pabillo, obispo del Vicariato Apostólico de Taytay, en la isla de Palawan, en Filipinas, difundido con motivo de la marcha de los «Sacerdotes contra el Genocidio», celebrada el 22 de septiembre en Roma, con la participación de unos 200 sacerdotes procedentes de distintas regiones de Italia y de ocho países del mundo, miembros de una red internacional que cuenta con 2.700 integrantes de 60 países.
Monseñor Pabillo comienza su mensaje hablando del contexto de su Iglesia local. «Aunque hace algunos años celebramos el 500.º aniversario del cristianismo en Filipinas y somos el tercer país del mundo por número de católicos, en nuestro país todavía existen territorios que representan auténticas fronteras misioneras. El nuestro es uno de ellos», explica el obispo. «La mayor parte de nuestra población está formada por pescadores, agricultores de subsistencia y comunidades indígenas, que viven principalmente en las islas, algunas de las cuales todavía no disponen de electricidad» (…).
(Vídeo con subtítulos en varios idiomas)
A continuación, el obispo filipino reflexiona sobre el sufrimiento del pueblo palestino y la dramática situación que está viviendo. «Para mí, lo que está sucediendo a los palestinos en Gaza es una grave injusticia. Miles de personas inocentes están siendo asesinadas sin piedad y privadas deliberadamente de bienes esenciales para la supervivencia, como alimentos, agua, medicamentos y refugio. Todo esto sucede de manera intencionada por parte de Israel. Pero Israel no podría actuar de esta manera sin el apoyo que recibe dentro de su propio país y el de Estados Unidos».
Monseñor Pabillo denuncia, además, la injusticia de castigar a toda una población por las acciones de algunos de sus miembros: «Sí, hay terroristas entre los palestinos, pero no se puede castigar ni exterminar a toda una nación por su causa. Esto es genocidio. Como Iglesia, no podemos permanecer en silencio ante esta situación».
Consciente de la distancia geográfica que separa Filipinas de Palestina, y Palawan de la capital, Manila, monseñor Pabillo subraya la responsabilidad de hacer oír la propia voz también desde los lugares más periféricos: «Estamos en los márgenes, pero esto no es motivo para permanecer en silencio. No puedo pretender hablar al mundo entero, pero sí puedo hablar a mi pueblo. Intento instruirlo sobre lo que está bien y lo que está mal», afirma.
A través de sus cartas pastorales, el obispo busca despertar las conciencias de los fieles, suscitar en ellos atención y preocupación por lo que está sucediendo y animarlos a rezar por la paz y la justicia.
«Soy una voz pequeña, pero puedo hablar. No quiero que se diga que permanecí en silencio ante un genocidio que está teniendo lugar en mi tiempo. Espero que cada vez más sacerdotes y obispos alcen la voz y llamen a las cosas por su nombre. Esto es el asesinato sin sentido de personas inocentes. Esto es genocidio», concluye monseñor Pabillo.
La Red «Sacerdotes contra el Genocidio nació en agosto de 2025 por iniciativa de algunos sacerdotes católicos que no querían permanecer en silencio ante el genocidio en curso en Gaza, también dentro de la vida eclesial. Sacerdotes y obispos de todo el mundo pueden adherirse a la Red a través del siguiente enlace: https://bit.ly/4hJYujQ.
* Padre Jaime C. Patias, IMC, Oficina de Comunicación.


