Muere Mons. Luis Augusto Castro, promotor de la paz de Colombia

Mons. Luis Augusto Castro durante el Congreso Misionero Americano – CAM 5, en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia en julio de 2017. Foto: Jaime C. Patias

Mons. Luis Augusto Castro Quiroga, Misionero de la Consolata colombiano, arzobispo emérito de la ciudad de Tunja (Colombia), falleció este Martes, 02 de agosto, en una clínica de Chía, en las proximidades de Bogotá, en el que estaba internado desde el viernes pasado. Tenía 80 años.

Por Redacción *

Era una figura muy reconocida en toda Colombia por su empeño y liderazgo social; por su firme compromiso a favor de la paz del país; por su narrativa que hizo de la misión, entendida de muchas maneras, una forma muy gentil y comprometedora de estar en contacto con el mundo entero. “Bienaventurados los pacificadores, porque serán llamados hijos de Dios” (Mt 5,9)

Mons. Luis Augusto fue antes que nada un hombre con una profunda sensibilidad humana que amó a la humanidad y a la Iglesia, trabajando siempre para cumplir el mandato del Señor: «vayan por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación». (Mc 16,15). Fueron importantes y significativos los aportes que hizo en el campo de la misionología, y como pedagogo que era, los supo también dar a conocer con un sin número de publicaciones y escritos, amenos y fáciles de leer, que salían constantemente de su prolífica pluma en los que afloraba su buen humor y su sagacidad. Recordando su nombramiento como obispo dijo: “Es un hecho comprobado que si se le pregunta a un santo si quiere ser obispo, inmediatamente responde que no. Cuando me preguntaron si quería ser obispo, dije inmediatamente que sí”.

Mons. Luis Augusto Castro en la celebración de la Fiesta de Nuestra Señora Consolata, junio de 2022, Parroquia del Vergel en Bogotá. Foto: Archivo IMC Colombia

Además de narrador y autor de numeroso libros, fomentó la música, el arte, los medios de comunicación: en Tunja fundó un periódico y un canal de televisión. Se preocupó grandemente por la educación de líderes laicos, seminaristas, clérigos y con su carisma ha promovido la fundación de más de un centro de formación superior.

Vea un vídeo sobre la vida y el ministerio de Mons. Luis Augusto Castro

Sin embargo en las iglesias en las que ha servido pero también fuera de ellas y en buena parte de la sociedad civil colombiana Mons. Castro será recordado come un empeñado, perseverante, insistente y testarudo artesano de la paz. La sembró, la defendió, la sostuvo abriendo continuamente espacios para diálogo y la negociación.

Como obispo de San Vicente del Caguán y Puerto Leguizamo, territorio en el que el conflicto y la violencia eran pan de cada día, desempeñó un papel clave en 1997 para conseguir la liberación de 60 soldados secuestrados por la guerrilla de las FARC.

Desde 2005 hasta 2016 fue presidente de la comisión de Reconciliación Nacional y en ese período en dos ocasiones fue presidente de la Conferencia Episcopal: promovió todas las ocasione de diálogo, medió en la liberación de rehenes, estuvo presente en las conversaciones de La Habana entre el gobierno y las FARC animando y orientando las partes sentadas en las mesas de trabajo y de diálogo, actuó como garante del cumplimiento de los compromisos adquiridos. Esta paz la pudo ver florecer y dar sus primeros frutos. Buena parte de su legado será ver que sabrá hacer Colombia con este inmenso regalo, colectivo y comunitario, en el que él tuvo un lugar importante.

En una entrevista concedida a la Telesantiago, en ocasión de sus despedida de la diócesis de Tunja, él mismo, y como siempre a su manera, se encarga de hacer una síntesis de la que fue su vida y su ministerio sacerdotal y episcopal. «Hoy hay un número que me ronda en la cabeza y es el número 85. 85 fueron los sacerdotes ordenados en Tunja salidos de nuestro seminario diocesano y 85 fueron los secuestrados que pude liberar de manos de la guerrilla, no en Tunja sino en san Vicente del Caguán. Dos numeritos iguales que indican dos faenas muy diferentes pero ambas positivas. A esta altura de la vida me agrada de la misma manera recordar la una y la otra».

Entrevista a Mons. Luis Augusto Castro por el periodista Paolo Moiola
Biografía

Luis Augusto Castro nació en Bogotá, la capital colombiana, el 8 de abril de 1942. Estudió en el colegio San Bernardo de los Hermanos Lasalianos y en el seminario menor de los Misioneros de la Consolata.

Estudió filosofía en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Hizo el noviciado en Bedizzole y la teología en la Pontificia Universidad Urbaniana de Roma, Italia.

Hizo los votos perpetuos en el Instituto de los Misioneros de la Consolata el 10 de marzo de 1967 y fue ordenado sacerdote en Roma el 24 de diciembre del mismo año. Como sacerdote se especializó en Orientación Psicológica en la Universidad de Pittsburgh y se doctoró en Teología en la Universidad Javeriana de Bogotá.

Como sacerdote, desempeñó los siguientes cargos: vicario adjunto de la Parroquia de la Catedral y rector de la Universidad de la Amazonia en Florencia (1973-1975); director del seminario mayor de filosofía del Instituto Misionero de la Consolata en Bogotá y, al mismo tiempo, consejero provincial (1975-1978); superior regional del IMC en Colombia (1978-1981); consejero general en Roma (1981-1986).

El 17 de octubre de 1986, el Papa Juan Pablo II lo nombró obispo titular de Aguas Flavias y ordinario del Vicariato Apostólico de San Vicente-Puerto Leguízamo. Su consagración episcopal tuvo lugar en la Catedral Metropolitana de Bogotá el 29 de noviembre siguiente, presidida por Monseñor Angelo Acerbi, entonces Nuncio Apostólico en Colombia, con Monseñor Mario Revollo Bravo, Arzobispo de Bogotá, y Monseñor José Luis Serna Alzate, obispo de Florencia y también Misionero de la Consolata. Estuvo al frente de ese vicariato durante doce años.

El 2 de febrero de 1998 fue nombrado para la sede metropolitana de Tunja y tomó posesión el 14 de marzo.

Fue vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Colombia de julio de 2002 a julio de 2005 y desde entonces presidente hasta julio de 2008. Como tal, participó en 2007 en la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe en Aparecida. Volvió a asumir la presidencia de la entidad en el trienio 2014-2017. El 11 de febrero de 2020 le fue aceptada su renuncia al gobierno de la Arquidiócesis por haber alcanzado el límite de edad por el Papa Francisco.

* Con información de varios medios de comunicación.

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