La Iglesia está llamada a ser “Puente de reconciliación entre los pueblos”: P. Venanzio Mwangi, IMC en la CELAM-África

El Foro CELAC–África se consolida como un importante espacio de diálogo y cooperación birregional que articula a los países de América Latina y el Caribe, a través de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, con las naciones del continente africano. Esta iniciativa promueve alianzas estratégicas basadas en la cooperación Sur–Sur, el desarrollo sostenible y el fortalecimiento de los vínculos históricos, culturales y sociales entre ambos continentes. Asimismo, pone en el centro la memoria histórica compartida, abriendo caminos de reconocimiento, justicia y reparación frente a las heridas del pasado, como la esclavitud y el colonialismo.

Por Luis Mario Luna Velásquez *

En este contexto, se realizó en Bogotá del 18 al 21 de marzo este encuentro de Alto nivel que reúne representantes gubernamentales, organizaciones sociales, líderes religiosos y actores internacionales. 

La Familia Misionera de la Consolata participa de este espacio, atendiendo la invitación directa de la Vicepresidencia de la República de Colombia, liderada por Francia Márquez, con la participación del P. Venanzio Mwangi, IMC – Superior Regional, en el foro “Espiritualidad en diálogo: Memoria y reconocimiento”

Intervención del P. Venanzio Mwangi, IMC: 1:22:40 – 1:40:00

Su intervención se centró en responder a la pregunta sobre cómo la Iglesia Católica puede contribuir en los procesos de memoria, reconocimiento y reparación histórica. El P. Mwangi subrayó que la Iglesia está llamada a ser “puente de reconciliación entre los pueblos”, especialmente en contextos marcados por profundas heridas históricas. Insistió en que su papel no puede limitarse a lo teórico, sino que debe traducirse en una presencia cercana y comprometida con las comunidades, escuchando sus historias y acompañando sus procesos de sanación.

En su reflexión, destacó que “no puede haber reconciliación sin memoria, ni memoria sin reconocimiento de la verdad”, señalando la necesidad de asumir la historia con responsabilidad ética y desde una perspectiva evangélica. Asimismo, resaltó el valor de la espiritualidad cristiana como camino para promover la dignidad humana, el perdón y la fraternidad, elementos fundamentales en la construcción de sociedades más justas y como bases para una paz duradera. 

También, hizo énfasis en la importancia del diálogo intercultural entre África y América Latina, recordando las profundas conexiones históricas entre ambos continentes. En este sentido, invitó a fortalecer una Iglesia en salida, capaz de aprender de las culturas y de caminar junto a los pueblos en sus procesos de transformación.

La participación de la Familia Misionera de la Consolata en este foro internacional reafirma su compromiso con los grandes desafíos de nuestro tiempo, aportando desde su carisma misionero una voz que promueve el encuentro, la justicia y la reconciliación. Su presencia en el Foro CELAC–África evidencia la vigencia de una misión que se abre al mundo, en diálogo con las realidades históricas y culturales de los pueblos.

Este evento representa un paso significativo en la construcción de puentes entre continentes, donde la memoria, la espiritualidad y la cooperación se convierten en pilares para un futuro compartido, más justo y fraterno.

* Por Luis Mario Luna Velásquez – Coordinador Oficina de comunicaciones IMC – Colombia.

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