Encuentro Memoria 

El Centro de Animación Misionera Guelwy Marcela Villate Ruiz, en Tunja, acogió una jornada de memoria y acción de gracias para recordar el legado misionero de Mons. Luis Augusto Castro Quiroga, IMC, y de la joven Guelwy Marcela Villate Ruiz. La celebración reunió a animadores misioneros, sacerdotes, familiares y fieles, culminando con la Eucaristía como signo de comunión y renovado compromiso con la misión de la Iglesia.

Por Salvador Medina *

En el Centro de Animación Misionera de Tunja: Guelwy Marcela Villate Ruiz, CAMT – GMVR, se dieron cita fundadores del Centro de Animación Misioneros, con el P. Juan Darío Varga, responsable del Centro y Padre Espiritual del Seminario Conciliar arquidiocesano, la familia fundadora, Doña Guelwy con su esposo y la tía, junto con un buen grupo de Animadoras/es Misioneros, acompañados de algunos sacerdotes y fieles. 

Acto memorial

El P. José Salvador Medina, Misionero de la Consolata como Mons. Luis Augusto Castro, presentó a la “maestra y guía” María, como “madre de la Consolación” encarnada, Jesús, y de sus primeros discípulos misioneros y de todos los que hemos venido después de ellos, hasta nuestro tiempo.

Entre el momento académico formativo, enfocado a partir del icono – imagen de María Consolata, tradicionalmente atribuido al Evangelista San Lucas y el lema “Anunciarán mi Gloria a las naciones” (Is 66,19), pasando por la merienda boyacense, concluimos con una interesante y amable actividad saludable, “Viviendo en modo feliz”, profesional y amablemente dirigida por el Médico – Payaso, Hernando Baquero. 

Monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, IMC

Perteneció al Instituto de los Misioneros de la Consolata (IMC), una congregación cuyo carisma gira en torno a la Misión Ad Gentes y su espiritualidad misionera impregnada de María Consolata. 

Desde su llamado vocacional, pasando por su formación humana, espiritual y académica y el ejercicio de su Ministerio Presbiteral misionero, asumió que la misión no era una actividad más de la Iglesia, sino su razón de ser. 

Esa convicción marcó todas las etapas de su vida:

  • Como formador, Superior Provincial de los Misioneros de la Consolata en Colombia y Consejero General del Instituto;
  • Vicario Apostólico de San Vicente–Puerto Leguizamo (1986-1998);
  • Arzobispo de Tunja (1998-2020);
  • Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia en dos períodos (2005-2008 y 2014-2017). 
  • Fundador del Centro de Animación Misionera: Guelwy Marcela Villate Ruiz (2008)

Guelwy Marcela Villate Ruiz

Joven laica de la Arquidiócesis de Tunja, cuyos Padres, educadores y formadores de discípulos misioneros, participaban con su hija Marcela, Guelwy como su madre, y otros/as laicos misioneros, en experiencias de misión, organizadas desde la Arquidiócesis. Después de varias veces en el Chocó, por los lados de Pie de Pató, con los indígenas Emberá-Wounaan y otros habitantes de la región, adquirió la malaria, víctima de la cual murió y permaneció como titular del centro de Animación Misionera, por voluntad del Pastor en su tiempo, Mons. Luis Augusto.  Su memoria fue acogida como inspiración y compromiso, reconociendo en ella el testimonio de quien amó la misión hasta las últimas consecuencias. Su vida recuerda que el anuncio del Evangelio implica generosidad, disponibilidad y entrega, y que la sangre de los testigos fecunda la misión de la Iglesia.

Se juntaron pues, en esta memoria, el arzobispo y la joven odontóloga, para recordar a la Iglesia Local y Universal su identidad misionera y la necesidad de actualizar y avivar el dinamismo misionero de una “Iglesia en salida”, para no enfermarse, como lo recomendaba vivamente e insistentemente el Papa Francisco. 

Acción de Gracias

Concluimos la jornada con la solemne celebramos de la Eucaristía, presidida por el Señor arzobispo, Gabriel Ángel Villa Vahos, vicepresidente de la Conferencia Episcopal colombiana y concelebrada por algunos sacerdotes, con la participación de los Animadores/as misioneros y algunos fieles. 

Su presencia, mensaje y homenaje es garantía de comunión eclesial misionera que redunda en bien de la Iglesia Particular de Tunja, toda la Provincia Eclesiástica y la Iglesia Católica esparcida por el mundo. 

* Por P. Salvador Medina, IMC – director de la oficina de comunicaciones de la Región Colombia y del Centro de Misión y Culturas en Bogotá

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