San Lucas 1, 26 – 38
No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.
Reflexionemos
María Agraciada: Una sencilla y humilde muchacha nazarena, conmovida y temblorosa ante la presencia del ángel que le dice: el Señor está contigo, no temas; has hallado gracia delante de Dios.
Con Libertad: Fue capaz de dar su respuesta afirmativa al plan salvífico. Entregó su ser y maternidad al Dios de los hombres, que trae la Salvación definitiva.
Acoge el plan de Dios: Comparte con José un proyecto de vida que cambia todas sus aspiraciones, concebirá al Santo, el Hijo de Dios, a Jesús.
Pregunta:
¿En este adviento qué te impide escuchar la voz de Dios y recibir al Salvador?
Oremos:
Señor que podamos prepararnos al gran misterio de la navidad y como María acojamos la llamada a colaborar en tu designio amoroso para nuestras vidas.
Recuerda:
Para Dios todo es posible, Él no te pide imposibles.
Por P. Danilo Caraballo, imc, misionero en Argentina