San Mateo 25, 14- 30
“Un hombre al irse de viaje dejó encargados los bienes a sus empleado. El que recibió cinco talentos fue en seguida a negociar y ganó otros cinco. El que recibió dos, ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su Señor…”
Por Danilo Caraballo *
Reflexionemos:
Los que recibieron cinco y dos talentos: miraron lo que habían recibido, se sintieron colaboradores libres, responsables y comprometidos con lo entregado, por eso multiplicaron los talentos de su señor. Al ser fieles en lo poco, se les confió más.
El que recibió un talento: Miró no lo que tenía sino lo que no tenía. Además no miró lo que él podía hacer sino lo que le podían hacer. La actitud de muchos: el Señor es injusto, arbitrario y exigente.
Pregunta:
¿Reconoces los dones o talentos que Dios te ha regalado? ¿Están al servicio de los demás o los entierras por tu mezquindad?
Oremos:
Señor, que podamos reconocer los talentos que nos concedes y con ellos trabajar para que den sus frutos, y frutos permanentes.
Recuerda:
Gratitud y fecundidad virtudes por explotar.
* P. Danilo Caraballo, imc, es misionero en Argentina.


