
En sintonía con nuestros hermanos y hermanas, de todas las presencias en el mundo, el sábado 20 de junio, las comunidades de la región de Barlovento, Venezuela, celebraran la fiesta de Nuestra Madre Consolata, siendo la parroquia Santa Rosa de Lima, El Clavo, la comunidad responsable.
Por Horácio Teodósio Jackson *
Participaron las demás parroquias que son acompañadas por los misioneros de la Consolata: Caucagua, Tapipa y Panaquire.

La celebración fue presidida por el padre Beni Kapala, IMC, Superior Delegado de Venezuela, y concelebrada por los padres Horacio Teodósio Jackson, IMC y Francis Muchina, IMC, quienes presentan servicio en estas comunidades, acompañando a este pueblo Afrodescendiente.
Homilía

Durante la celebración el padre Beni en su homilía animó a la gente a seguir acompañando a los misioneros de la Consolata que trabajan en este lugar.
Dejó claro que la consolación de María debe manifestarse en el seno de todos fieles “quien está con María, no puede andar con cara de limón”, amargado, sin esperanza. Encorajó a todos a seguir firmes en el servicio del Señor con toda la disponibilidad a ejemplo de María, bajo el lema “una sola familia para una misma misión”.
Con el calor ambiental y humano que caracteriza estos pueblos en la región de Barlovento, se desenvolvió está hermosa celebración al repicar de tambores y donde todos los fieles que se trasladaron desde los diferentes puntos disfrutaron de lo que ellos mismos organizaron para alabar y glorificar al Señor, Quien nos dio el regalo de nuestra Madre que se dejó consolar para consolarnos.
La atención pastoral en las cuatro parroquias
La Pastoral afro barloventeña tiene sus particularidades: Tapipa, a donde vivían los misioneros anteriormente, se caracteriza en la actualidad por un pueblo persistente, a pesar del número reducido. Sus caseríos necesitan de más asistencia para volver a animar misionariamente.
En la parroquia de Panaquire, se siente la esperanza de un cristianismo animado y comprometido. Las actividades internas siguen con los animadores locales. Aquí necesita también una presencia constante en sus caseríos para evitar que los fieles emigren para otras denominaciones religiosas.

El Clavo es una comunidad joven donde la fe todavía va creciendo. Se busca animar en esta presencia los grupos y confradías para seguir sirviendo en comunión con la comunidad parroquial. Aqui también necesita de una presencia constante en sus caseríos.
Y por fin, Caucagua (centro del municipio Acevedo). En esta zona pastoral, hay más movimientos y grupos. Así los misioneros de la Consolata buscan animar y acompañar en sus actividades.
Por lo tanto, la Pastoral afro barloventeña se puede denominar en dos vertientes: Pastoral con el pueblo afro y Pastoral afro.

La fiesta de la Virgen Consolata busca unir estas presencias para una sinodalidad vigente. Así todos se sienten uno en las manos de los misioneros de la Consolata.
Los feligreses presentes en la celebración mostraron su cercanía y satisfacción con la presencia de los misioneros y piden a Dios que nunca falte sacerdotes para seguir acompañándolos en esta bella mies del Señor.
Pedimos a Dios por este pueblo que camina con confianza que La Consolata nos protege y nos lleva siempre hacia su Hijo Jesucristo, la verdadera Consolación para el mundo.
* Padre Horácio Teodósio Jackson, IMC, misionero en Venezuela.


