Gran emoción durante la última despedida al obispo Osório Citora Afonso

Catedral de Nuestra Señora del Livramento de Quelimane. Foto: Arquidiócesis de Beira

En un ambiente de gran participación y emoción se celebró la misa de funeral de Mons. Afonso Osório Citora, IMC, obispo de Quelimane y administrador apostólico de la arquidsiócesis de Beira, Mozambique, asesinado bárbaramente en su residencia episcopal el 6 de junio de 2026.

Por Jaime C. Patias *

Esta Eucaristía fue presidida por el Nuncio Apostólico en Mozambique, Mons. Luis Miguel Muñoz Cárdaba, acompañado por los obispos de la Conferencia Episcopal Mizambicana (CEM). En ella participaron numerosos sacerdotes, religiosos y laicos que querían dar su ultimo saludo a un hombre estimado por todos y a un pastor considerado atento a las necesidades espirituales y materiales de las personas que le confiaron. También estuvo presente el presidente de la República de Mozambique, Daniel Francisco Chapo, junto con algunos ministros y otras autoridades nacionales.

Conocer la verdad

En su homilía, el Nuncio Apostólico dijo que mataron a un hombre de paz, un misionero que creía en la bondad de las personas. «Hoy no deberíamos estar aquí, no deberíamos celebrar este funeral. Lo que pasó nunca debería haber pasado. Nunca antes, en la historia de Mozambique, un obispo había sido asesinado», dijo el nuncio, Monseñor. Muñoz Cárdaba, quien esperaba que «con certeza se den a conocer todas las razones detrás de esta muerte violenta. Por dolorosas que sean, no debemos temer la verdad. La libertad nos hace libres».

Hombre de paz

Pensando en la figura de Mons. Afonso, misionero de la Consolata, el Nuncio Apostólico, recordó que “mataron a un hombre de paz, mataron a un hombre de reconciliación, a un misionero que creía en la bondad de las personas, a un pastor devoto que se entregó completamente al servicio hasta el final. No podemos permitir que esta sangre inocente nos sumerja en pesimismo, en decepción. Por lo tanto este es el tiempo de la conversión profunda, de la penitencia purificadora, de la renovación interior. Que la sangre derramada por el obispo Osório nos mejore, nos quite el pecado, nos convierta del mal al bien, de la oscuridad a la luz. Sólo así su muerte será fructífera, purificará esta diócesis y la Iglesia y nos hará a todos mejores. Estoy seguro de que esta muerte cruel no será en vano. Creo que Dios, en su santa y misteriosa Providencia, podrá transformar tanto mal en bien”, concluyó Monseñor. Muñoz Cárdaba.

Papa León: un pastor generoso

También el papa León, que se encontraba en España en un viaje apostólico, quiso expresar todo su dolor y la cercanía de toda la Iglesia Católica y lo hizo con un mensaje dirigido a Mons. Inácio Saúre, arzobispo de Nampula y presidente del Conferencia Episcopal de Mozambique en el que Monseñor Afonso ocupó el cargo de Secretario General. “Tras recibir con profunda consternación la noticia de la violenta muerte de Mons Osório –dijo el papa– deseo, en esta hora de dolor, unirme a todos los obispos, a su madre y familiares, a los Misioneros de la Consolata, al clero y otros fieles de las iglesias particulares de Quelimane y Beira, asegurándoles que están en mis pensamientos y oraciones”.

“Mientras espero la completa aclaración de las circunstancias de este crimen –siguió– imploro el consuelo de la esperanza y rezo para que el Señor reciba a este generoso pastor. Deseo que este momento de dolor se viva con fe, a la luz del Cristo Resucitado, para el beneficio de la amada Iglesia mozambiqueña, a la que concedo mi Bendición Apostólica, para que continúe firme en la proclamación del perdón y la armonía”.

Al final de la celebración, se leyeron varios mensajes de condolencia, incluidos los del Presidente de la República, Daniel Chapo; del Presidente de la Conferencia Episcopal de Mozambique, Monseñor Inácio Saure; del Superior Regional de los Misioneros Consolata, el padre Cassiano Kalima y los de algunos representantes de la familia del obispo fallecido.

Funeral privado en Nampula

Tras la misa funeral, el cuerpo del obispo fue trasladado en avión a Nampula, a más de 500 kilómetros de Quelimane, donde este sábado 13 de junio de 2026 se celebró la misa de funeral presidida por el arzobispo, Monseñor Inácio Saúre, IMC, en la Catedral de Nuestra Señora de Fátima, donde Monseñor Afonso fue bautizado, confirmado y ordenado sacerdote. Posteriormente, el entierro tuvo lugar en el cementerio del Clero de la Archidiócesis de Nampula, en el  Seminario Preparatorio Mater Apostolorum.

La misa fúnebre en la catedral de Nuestra Señora de Fátima, en Nampula. Foto: Arquidiócesis de Nampula

La investigación del asesinato

Mientras tanto, continúan las investigaciones del Servicio Nacional de Investigación Criminal (Sernic), que el 11 de junio anunció la detención de tres personas sospechosas de haber participado en el homicidio del obispo que fue asesinado por un disparo de fusil en el pecho. El portavoz de Sernic para la provincia de Zambesia, Domingos Barrone, confirmó que la detención había sido validada por las autoridades judiciales. El funcionario no reveló los nombres de los tres ni dio indicios de su posible implicación.

Según varios periódicos mozambiqueños, estas son personas cercanas a Mons. Osório y la residencia episcopal, un sacerdote, un tutor y el jardinero. En los últimos días, algunos periódicos y fuentes locales han anticipado las declaraciones del Sernic, señalando al padre Adelino Novais Amado, de la diócesis de Quelimane, como instigador del asesinato. Sin embargo, la rápida sucesión de noticias, a veces contradictorias, requiere precaución.

* Oficina de Comunicaciones

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