
Por Redacción *
La revista Dimensión Misionera (No. 352), “Misión y Ética: Transformadora, interiorizada, vivida y pensada”, propone una lectura de la misión desde la ética como camino humano y evangélico de Liberación. A través de sus diversas secciones, la publicación articula un mensaje central: la misión no es solo una actividad externa, sino una manera ética de habitar el mundo que busca plenitud de la vida para todos.
La ética como camino de humanización y santidad
El eje transversal de este número es la convicción de que la verdadera santidad no se aparta de lo humano, sino que lo lleva a su máxima expresión. Siguiendo el legado de San José Allamano, quien afirmaba “primero santos, después misioneros”, la revista sostiene que la santidad es, en esencia, una ética del buen vivir que se manifiesta en ser compasivos y misericordiosos, a la manera de Jesús, en lo cotidiano. Bajo esta premisa, el misionero se convierte en un sujeto ético cuya tarea fundamental es la consolación: acompañar al dolor del otro a través de la promoción humana integral y el cuidado del medio ambiente.
Una misión que abraza todas las periferias
La propuesta integradora de la revista se extiende a diversos escenarios donde la dignidad humana y la creación se encuentran amenazadas:
- La Amazonía y la Casa Común: Se plantea un compromiso ético categórico con la preservación de la vida frente al “ecocidio” y la injusticia social. La misión aquí se entiende como una ecología integral que escucha tanto el clamor de la tierra como el de los pueblos originarios.
- El Continente Digital: Sor Ivannia López propone una “ética del encuentro” en el mundo virtual, instando a reconocer que detrás de cada perfil hay un rostro sagrado y no un objeto para el consumo o la manipulación.
- La Ciudadanía Teológica de los Pobres: El P. Gabriel Naranjo destaca la necesidad de ver a los empobrecidos no como objetos de asistencia, sino como sujetos que evangelizan a la Iglesia y desafían a la sociedad, promoviendo un paso del asistencialismo al empoderamiento y cambio sistémico.
Herramientas para la acción: El Decálogo y la metodología MAPE
Para aterrizar estas reflexiones, la edición presenta el “Decálogo Ético Allamaniano”, una síntesis de mandamientos prácticos que incluyen hacer el bien “bien hecho”, la caridad en todo, el amor preferencial por los pobres y la santidad en lo ordinario, entre otros. Todo este itinerario se sustenta en la metodología MAPE (Misión, Academia, Profecía y Espiritualidad), propuesta por el consejo editorial, que busca conectar la vida compartida en las comunidades con el discernimiento académico y la denuncia profética, manteniendo una reflexión académica desde la realidad.
En conclusión, el número 352 de la revista Dimensión Misionera nos recuerda que, en un mundo fragmentado, “todo está interconectado e interrelacionado” y por lo mismos, la misión se convierte en un movimiento del corazón que une la escucha de la Palabra con el servicio al hermano y el cuidado de la tierra, convirtiendo la ética en presencia consoladora – liberadora en el presente y esperanza en el futuro.
* Por Oficina de Comunicaciones IMC. Colombia – Ecuador – Perú


