
Los misioneros de la Consolata, que trabajan en Oujda, en la región oriental de Marruecos, cerca de la frontera con Argelia, desde 2017, gestionan el proyecto AMO (Acogida Migrantes Oujda). Durante la Semana Santa, el padre Manuel Grau, IMC, que trabaja en Elche, España, visitó la parroquia, bajo la jurisdicción de la Archidiócesis de Rabat, que atiende pastoralmente a un pequeño grupo de católicos, casi todos estudiantes subsaharianos.
«Los migrantes que llegan al centro de acogida AMO provienen de diversos países de la región subsahariana. Durante mi visita de tres semanas, pude conocer la vida y el trabajo de nuestros misioneros, los padres Edwin Osaleh y Patrick Mandondo, y sus colaboradores», explica el padre Manuel.
Por la Redacción *
“Las historias de los migrantes, sus experiencias, sus viajes y sus dificultades, especialmente las de quienes cruzan el desierto, constituyen un verdadero ‘Vía Crucis’ que invita a la reflexión y se convierte en una fuerte llamada a la solidaridad. Nos desafía a ser testigos y portadores de valores como la hospitalidad, el cuidado de los demás y la ayuda a la integración”, dice el misionero.
Publicamos la entrevista que el padre Manuel Grau concedió a TeleElx, una cadena de televisión local de Elche, España.

