Mateo 21, 33 -46
Finalmente, envió a su propio hijo, pensando: “Respetarán a mi hijo.” Pero, al verlo los viñadores se dijeron: “Este es el heredero”… lo tiraron fuera de la viña y lo mataron (Mateo 21, 33 -46)
Por Danilo Caraballo imc *
Reflexionemos
El dueño de la viña: es Dios, el que prepara los terrenos, planta lo mejor para cosechar lindos frutos.
La viña: la realidad de su Reino que se abre a nuestras vidas: la creación, familias, amigos, conocidos y los hasta desconocidos.
Viñadores: somos tú y yo, los responsables para que la vida sea fecunda, alejando de ella toda cultura de muerte y destrucción.
Pregunta:
¿Estoy dejando mejor, igual o peor las cosas que me han dado al cuidado?
Oremos:
Señor que agradecidos correspondamos a tu llamado para cuidar y administrar la viña de la vida, y siendo dóciles demos frutos de verdad, bondad, justicia, amor y paz.
Recuerda:
Eres administrador no el dueño de las cosas de Dios.


