Fallece el padre Chrispine Oduor Okello, misionero que entregó su vida en África, Europa y América

“Su vida sacerdotal permanece como un testimonio de compromiso misionero”. Foto: Archivo personal

El sacerdote keniano falleció este 16 de julio de 2026 en Uganda. Durante casi tres décadas de sacerdocio llevó el Evangelio a comunidades de España, Kenia, Uganda y Venezuela, donde dejó una profunda huella por su cercanía y espíritu misionero.

Por Julio Caldeira *

La familia de los Misioneros de la Consolata está de luto por el fallecimiento del padre Chrispine Oduor Okello, IMC, ocurrido el 16 de julio de 2026 en Uganda. Según informó la Región Kenya-Uganda, el sacerdote sufrió un infarto fulminante cuando llegaba a la parroquia de Kapeeka, donde ejercía su ministerio como párroco desde febrero de este año. Tras desplomarse repentinamente, fue trasladado al hospital, donde los médicos confirmaron su fallecimiento.

Su partida ha causado un profundo dolor entre sus familiares, hermanos misioneros y las numerosas comunidades cristianas de África, Europa y América Latina que acompañó durante sus casi 28 años de ministerio sacerdotal.

Padre Chrispine con el pueblo warao nel Delta Amacuro, Venezuela
Una vida entregada a la misión

Nacido el 24 de mayo de 1967 en Nairobi (Kenya), el padre Chrispine respondió desde joven a la llamada misionera en el Instituto de los Misioneros de la Consolata, inspirado por su tío. Ingresó a la comunidad en 1988, donde emitió su primera profesión religiosa en 06 de agosto de 1992 en Nairobi. Después de estudiar Teología en Madrid, España, fue ordenado sacerdote el 23 de julio de 1998, en Kisumu, Kenya.

Después de varios años de ministerio en España, sirvió en Kenia y Uganda. En 2016 fue enviado a Venezuela, una misión que marcaría profundamente su vida y su ministerio.

El padre Chrispine con los misioneros de la Consolata en Venezuela en 2018.

Ahí acompañó comunidades en Carapita (Caracas), el Delta Amacuro, entre el pueblo indígena Warao, y posteriormente en Barlovento, Miranda, atendiendo las parroquias de Caucagua, Tapipa, El Clavo y Panaquire. Allí fue reconocido por su sencillez, cercanía, alegría y compromiso con los más pobres.

En este video registrado en 2019, padre Chrispine nos habla de su misión de acompañar a los indígenas Warao. “Yo crea que me encuentro dentro de lo que es nuestro carisma de trabajar con los más pobres y de anunciar la buena noticia. Uno siente la alegría de estar con ellos, de trabajar, compartir, comer con ellos… Es un anuncio de estar y acompañar este pueblo”.

En 2023 celebró sus 25 años de sacerdocio misionero, rodeado por las comunidades venezolanas que agradecieron su generosa entrega al Evangelio. Quienes compartieron la misión con el padre Chrispine recuerdan a un misionero que nunca abandonó a las personas más vulnerables, incluso en contextos marcados por la violencia, la pobreza y la exclusión. Su vida reflejó el carisma de san José Allamano: anunciar el Evangelio allí donde la Iglesia más lo necesita. En el mes de febrero de 2023 frecuentó en Roma el curso de formación permanente G255 para misioneros que celebran 25 años de ordinación o profesión religiosa.

Participantes del curso G25, entre ellos el padre Chrispine, con el papa Francisco en el Aula Pablo VI, febrero de 2023. Foto: Vatican Media
Se entregó de todo corazón al cuidado pastoral

Al comunicar su fallecimiento, la Región Kenya-Uganda expresó el dolor de toda la familia de la Consolata:

“Su repentina partida ha provocado un profundo dolor entre los Misioneros de la Consolata en todo el mundo, su familia, la comunidad cristiana de la parroquia de Kapeeka, sus amigos y todos los que lo conocieron. Su vida sacerdotal permanece como un testimonio de compromiso misionero, caridad pastoral y fidelidad al anuncio del Evangelio.”

El comunicado añade que, aunque llevaba pocos meses en la parroquia de Kapeeka, el padre Chrispine “se entregó de todo corazón al cuidado pastoral del Pueblo de Dios, viviendo con fidelidad la vocación misionera que la Iglesia y los Misioneros de la Consolata le habían confiado”.

El agradecimiento de Venezuela

Las comunidades venezolanas, donde dejó una profunda huella durante siete años de misión, también expresaron su gratitud. En un emotivo mensaje, los Misioneros de la Consolata en Venezuela señalaron:

“Recordamos y agradecemos con profundo amor el caminar de nuestro querido padre Chrispine, IMC, quien entregó su vida al servicio del Evangelio en tierras venezolanas.”

Asimismo, recordaron su servicio en Carapita, Tucupita y Barlovento, donde dejó un testimonio de cercanía, fraternidad y entrega misionera. El comunicado concluye confiando su vida al Señor y pidiendo que la Virgen Consolata fortalezca a sus familiares, hermanos misioneros y a todas las comunidades que hoy lloran su partida.

Un legado que permanece

Con la muerte del padre Chrispine Oduor Okello, la Iglesia despide a un misionero que hizo de la cercanía con los pueblos y los más pobres el centro de su vocación. Su vida fue un puente entre continentes y culturas, anunciando el Evangelio con sencillez, alegría y fidelidad hasta el último día.

El padre Chrispine con los misioneros de la Consolata y el Nuncio Apostólico en Venezuela, julio de 2019

Hoy, los Misioneros de la Consolata, junto con las comunidades de África, Europa y América, elevan una oración de acción de gracias por el don de su vida y de su ministerio.

Disposiciones Funerarias

Viernes, 17 de julio de 2026: Santa Misa y vigilia fúnebre en la Parroquia de Nuestra Señora de la Consolata en Kapeeka, diócesis de Kasana-Luweero, a partir de las 14:00.

Sábado, 18 de julio: Santa Misa en la Parroquia de Nuestra Señora de la Consolata en Bweyogerere, arquidiócesis de Kampala, a las 12:00; el cuerpo será trasladado a la capilla funeraria para pasar la noche.

Domingo, 19 de julio: Salida hacia la parroquia de San José en Ugunja, arquidiócesis de Kisumu, para la vigilia fúnebre.

Lunes, 20 de julio: El cuerpo será trasladado al domicilio del difunto en Alego Ka-ugagi, Uradi, Condado de Siaya; pernoctará en la capilla funeraria.

Martes, 21 de julio: El cuerpo partirá temprano hacia el Centro de Formación San José Allamano de la arquidiócesis de Nyeri para la vigilia nocturna.

Miércoles, 22 de julio de 2026: Entierro en el Cementerio de Matheri, en la sección reservada para los misioneros de la Consolata, arquidiócesis de Nyeri.

* Padre Julio Caldeiras, IMC, misionero en Cartagena del Chairá, Clombia.

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